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Araujo se libró de "la locura" de Bolivia

La selección de Uruguay sufrió mucho jugando a 4.150 metros por la falta de oxígeno, pero el blaugrana lo vio todo desde el banquillo

El presidente de la Federación Boliviana, Fernando Costa, acaba a golpes y empujones con algunos aficionados

EFE

Jordi Gil

Jordi Gil

Uruguay vivió una odisea en su partido ante Bolivia en la fase de clasificación para el Mundial del 2026. El conjunto charrúa tuvo que jugar en El Alto, a 4.150 metros de altura, con las dificultades que ello supuso para los futbolistas por la falta de oxígeno.

Ronald Araujo, el representante blaugrana en la cita boliviana, se ahorró esta pesadilla ya que el técnico, Marcelo Bielsa, decidió darle descanso y que no participará durante el partido. Por su parte, el madridista Fede Valverde entró en el segundo tiempo.

Uruguay arrancó un empate sin goles que le permite estar en una zona cómoda en la tabla clasificatoria con el cuarto puesto, siete por encima de Bolivia, que es el séptimo equipo y que jugaría actualmente la repesca. Cabe recordar que en la Conmebol se clasifican seis conjuntos de forma directa, más un séptimo que tiene una repesca.

Bielsa decidió no forzar a Araujo en un escenario muy complejo. El futbolista llegará este miércoles por la tarde a Barcelona, junto a Raphinha, y parece que estará disponible para, como mínimo, sentarse en el banquillo ya que solo disputó el primer partido ante Argentina en esta ventana internacional.

Los jugadores celestes, sin aire

Araujo se libró de una buena paliza. José María Giménez, jugador del Atlético de Madrid, fue contundente en sus declaraciones al afirmar que "realmente es una locura jugar acá, no solo por la falta de oxígeno, sino también por la pelota cómo viajaba y como se movía".

Giménez necesitó de un inhalador para poder respirar mejor durante el partido

Giménez necesitó de un inhalador para poder respirar mejor durante el partido / EFE

El meta Sergio Rochet se pronunció en la misma línea señalando que "ahora toca recuperar oxígeno" y el resto del equipo se sintió aliviado por haber salvado un partido muy comprometido con el empate.

La odisea fue de tal magnitud que incluso algunos futbolistas, como fue el caso de Giménez, necesitaron de un inhalador durante el partido para coger aire y recuperarse del esfuerzo.

Bolivia había perdido sus últimos cuatro partidos den La Paz, a 3.500 metros de altura, y decidieron en esta ocasión jugar en El Alto, de 4.150, para ponerlo más difícil a los rivales y lo consiguieron con Uruguay que acabó el duelo destrozado.

Para fortuna barcelonista, Araujo se libró de pasar este mal trago y quizá pueda entrar en la convocatoria para jugar frente a Osasuna.