Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

BALONCESTO

La Penya se queda fuera de su Final Four

El cuadro verdinegro perdió el tercer y definitivo partido de los cuartos de la Champions en la pista del AEK (72-67)

Cameron Hunt, escolta del Asisa Joventut, manejando el balón contra KeyShawn Feazell, del AEK BC

Cameron Hunt, escolta del Asisa Joventut, manejando el balón contra KeyShawn Feazell, del AEK BC / Club Joventut Badalona

Malas noticias para el Joventut. El cuadro verdinegro fue por delante casi todo el partido en el tercer y definitivo duelo de cuartos de final de la Champions League, pero acabó cayendo por 72-67, tras 6:23 sin anotar en juego, y se quedó a las puertas de la final a cuatro, que tendrá lugar en el Olímpic de Badalona.

AEK BC - Joventut (baloncesto, FIBA Champions League), 15/04/2026

FIBA CHAMPIONS LEAGUE

72
67
Alineaciones
AEK, 72
(20+14+16+14): Flionis (5), Bartley (16), Charalampopoulos (5), Gray (15), Feazell (1) -cinco inicial-, Skordilis, Brown (11), Katsivelis (7), Lekavicius (2), Nunnally (10).
JOVENTUT, 67
(18+22+15+17): Ricky Rubio (17), Hunt (12), Kraag (2), Jabari Parker (22), Allen -cinco inicial-, Drell, Hakanson (4), Birgander (6), Ruzic (2), Hanga (2) y Guillem Vives.

En un Sunel Arena convertido en una auténtica olla a presión, los de Dani Miret afrontaban el partido ante el AEK BC con la ilusión de hacerse con el billete de la Final Four. Tras el empate (1-1) en la serie, solo valía ganar.

El inicio fue todo lo contrario a lo esperado para los verdinegros. Superados por la intensidad local y totalmente negados desde el perímetro, el Joventut arrancó con un preocupante 0 de 7 en triples, mientras el AEK castigaba desde fuera con cuatro aciertos que dispararon el marcador hasta el 15-6. La presión ambiental y el ritmo físico impuesto por los de Dragan Sakota obligaron a Dani Miret a parar el partido.

Ricky Rubio, el faro de la Penya

La reacción, sin embargo, no tardó en llegar. A partir de la defensa y del control de Ricky Rubio, la Penya comenzó a asentarse. El base del Masnou marcó el tempo, generó ventajas y encontró puntos desde el tiro libre para sostener a los suyos. A ello se sumó el impacto de Jabari Parker, dominante en la pintura, especialmente en el rebote ofensivo. El primer cuarto se cerró con un ajustado 20-18 para los griegos, con la sensación de que el Joventut había sobrevivido al vendaval inicial.

El segundo acto cambió por completo el guion. Un triple de Cameron Hunt dio la primera ventaja a los badaloneses, aunque el AEK respondió con un parcial de 8-0 que volvió a poner el partido cuesta arriba, impulsado por acciones de talento como el 'tres más uno' de Nunnally. Pero cuando el partido amenazaba con romperse, volvió a aparecer Ricky. Su entrada reactivó por completo al equipo. Con él en pista, el Joventut encontró fluidez ofensiva y equilibrio, firmando un parcial demoledor de 17-4 que le permitió tomar el control del encuentro. A falta de poco más de tres minutos para el descanso, los catalanes ya mandaban (32-34), ampliando la ventaja hasta el 34-40 al término de la primera mitad.

El base español fue el faro del equipo, firmando una primera parte sobresaliente (12 puntos, 3 rebotes y 5 asistencias, con un +17 en pista), mientras que Parker sostuvo la anotación en los momentos más delicados (13 puntos y 5 rebotes). En el lado local, Frank Bartley fue el más destacado.

El tercer cuarto mantuvo el pulso competitivo que había definido la primera mitad. La Penya arrancó con acierto, con dos triples consecutivos de Jabari Parker y Ricky Rubio, pero AEK Atenas no permitió que el partido se rompiera. Frank Bartley asumió galones en ataque para los griegos, manteniendo a su equipo con vida en cada intercambio. Los de Miret lograron conservar una renta mínima gracias a acciones puntuales de Cameron Hunt, cerrando el tercer periodo con un ajustado 50-55.

Último cuarto para olvidar

El último cuarto elevó la tensión al máximo. El conjunto ateniense apretó desde el inicio, reduciendo diferencias hasta colocarse a solo dos puntos tras un triple de Katsivelis que encendió el Sunel Arena. De nuevo, Parker apareció para sostener a los verdinegros con canastas de mucho peso, pero el Joventut empezó a atascarse en ataque en los minutos decisivos. El AEK aprovechó ese bajón para darle la vuelta al marcador, culminando la remontada con un triple de Bartley (68-67) que cambió por completo el escenario.

En el tramo final, cada posesión fue un mundo. Katsivelis amplió la ventaja en el uno contra uno y, en la siguiente acción, una falta no señalada sobre Parker terminó siendo determinante. El AEK no perdonó desde la línea y la Penya, a la desesperada, no encontró el acierto en el último lanzamiento de Ricky Rubio. Más de seis minutos sin anotar en juego estuvo el cuadro verdinegro. Un final cruel para los de Badalona, que compitieron con carácter, pero se quedaron a las puertas de la Final Four.