Entrevista SPORT
Entrevista SPORT | Lucius 'Too Tall' Winston Integrante de los Harlem Globertrotters
Lucius 'Too Tall' Winston, integrante de los Harlem Globertrotters: "Puedo decirles a los niños que pueden lograr cualquier cosa que se propongan"
El integrante de los históricos Globertrotters atiende en exclusiva a SPORT para hablar sobre los 100 años de la franquicia

Too Tall, integrante de los Harlem Globertrotters / Globertrotters
Los Harlem Globetrotters cumplen 100 años de historia y lo celebrarán con una gira especial que llegará a España el próximo mes de mayo. El mítico equipo, referente mundial por su mezcla de baloncesto, espectáculo, humor e interacción con el público, volverá a acercar su show a los aficionados españoles. Con motivo de esta visita, hablamos con Lucius ‘Too Tall’ Winston, uno de los integrantes de esta nueva generación Globetrotter, para repasar el legado del equipo, su historia personal y el mensaje que quieren transmitir dentro y fuera de la pista.

Too Tall, en un partido con los Globertrotters / Harlem Globertrotters
Es un momento especial porque los Harlem Globetrotters están celebrando su centenario. Me gustaría empezar preguntándote qué significa para ti formar parte de esta organización en un momento tan importante
Lo es todo. Llegar a los cien años es algo que solo pasa una vez. Poder ponerme esos colores rojo, blanco y azul es muy especial. Tengo la oportunidad de conocer a gente que ya nos ha visto y a gente que nunca nos ha visto, y es increíble reunir a las personas. Hay una frase que todos vivimos dentro del equipo, crear recuerdos que merezca la pena repetir. Llevo nueve años aquí y he visto cómo las familias se reúnen durante nuestro espectáculo. Ves las risas, las sonrisas y cómo el baloncesto une a la gente.
El baloncesto ha cambiado mucho en estos cien años, pero los Globetrotters han mantenido ese estilo divertido y espectacular. ¿Cuál es el secreto para haber durado tanto tiempo con esa misma esencia?
Ha ido evolucionando. Figuras como Marcus Haynes, Sweet Lou Dunbar, Curly Neal o Meadowlark Lemon dejaron una base muy importante. Ahora nosotros, la nueva generación, le damos nuestro toque, pero sin perder esos elementos clave. Siempre intentamos ser innovadores dentro y fuera de la cancha. Están las visitas a hospitales, a colegios y el trabajo con organizaciones sin ánimo de lucro. Los aficionados perciben que nos importan las comunidades y los países a los que viajamos. También incorporamos la cultura de cada ciudad, hablando su idioma o poniendo su música.
¿Qué papel tienen las comunidades y el trabajo social dentro de esa identidad?
Tienen un papel enorme. No se trata solo de jugar y hacer espectáculo. También queremos dejar algo en los lugares a los que vamos. Cuando visitas un hospital, un colegio o una organización local, ves que el impacto puede ir mucho más allá del partido.
Antes decías que la afición es una de las partes más importantes de la historia de los Globetrotters. ¿Qué importancia tienen para ti? Juegas para ellos, pero ¿qué impacto tienen en ti?
Muchísimo. Cuando entras en una cancha y ves las gradas llenas, los niños emocionados y toda esa energía, eso no tiene precio. Todo empieza con el Magic Pass, una de mis partes favoritas, porque me permite responder preguntas, estar con los fans y enseñarles trucos. Luego todo el mundo quiere aprender a girar el balón sobre el dedo. Cuando niños, padres o abuelos lo consiguen, se les ilumina la cara. Después empieza el partido, con acción aérea y participación del público. En cualquier momento puedes formar parte del show, o puede hacerlo tu hijo. Cuando los fans nos dan su energía, nosotros queremos devolvérsela.
"Cuando entras en una cancha y ves las gradas llenas, los niños emocionados y toda esa energía, eso no tiene precio"
Ahora quiero hablar de ti. Para quien no te conozca, te llamas Lucius Winston, pero tu apodo es Too Tall y mides un metro setenta y ocho. ¿Cuál es la historia detrás de ese nombre?
Cuando estaba en el instituto jugaba también al fútbol americano, pero el baloncesto siempre fue mi primer amor. Juego desde los tres años. Antes de mi penúltimo año conseguí mi primera beca universitaria y decidí dedicar todo mi tiempo al baloncesto. Un entrenador me dijo que era demasiado bajo para jugar algún día al baloncesto universitario o profesional. En ese momento decidí poner toda mi energía en convertirme en el mejor jugador que pudiera ser. Cuando llegué a los Globetrotters me dijeron que me llamarían Too Tall, y el nombre encajó perfecto. Ahora puedo decirles a los niños que pueden lograr cualquier cosa que se propongan, sin importar su altura. No deben dejar que nadie les ponga límites. Nadie ha caminado en tus zapatos ni puede decirte hasta dónde puedes llegar. Si quieres hacer algo con tu vida, puedes hacerlo, siempre que trabajes duro y trates bien a la gente.
Creo que ese es un mensaje muy importante, y uno de los más valiosos que los Globetrotters transmiten al mundo, que todo el mundo puede jugar al baloncesto. También quiero preguntarte cuándo decidiste convertirte en Harlem Globetrotter o cómo surgió la oportunidad
Cada noche rezaba para que el baloncesto me llevara a lugares a los que nunca imaginé que podría llegar. Convertirme en Globetrotter fue una bendición inesperada. Todo sucedió porque participé en la película Uncle Drew, con Kyrie Irving. Yo estaba en el equipo local junto a Aaron Gordon. Conocí a Kyrie, tiré unas canastas con él y más tarde jugué con él en un partidillo informal. Estábamos en el mismo equipo y tuve un gran día. Allí había un Globetrotter, aunque yo no lo sabía. Se acercó y me preguntó dónde estaba jugando. Le dije que buscaba mi siguiente oportunidad, porque acababa de jugar en Canadá. En noviembre me llamaron para hacer una prueba, y el resto es historia.

Too Tall, en un partido con los Globertrotters / Harlem Globertrotters
¿Qué aprendiste de esa oportunidad inesperada?
Aprendí que hay que seguir trabajando aunque no sepas cuándo llegará la ocasión. Yo no esperaba conseguir un trabajo por hacer una película. Simplemente estaba preparado. Si ese día no hubiera ido a jugar o no hubiera seguido entrenando, nada de esto habría pasado. Desde el nueve de octubre de dos mil diecisiete viajo con el equipo.
Hablabas de Kyrie Irving. Él es una de tus referencias, junto con Stephen Curry y Chris Paul. ¿Qué admiras de cada uno y qué has incorporado de ellos a tu juego?
Entrenar y jugar con Kyrie Irving me enseñó lo en serio que se toma este deporte. Aquel día jugaba como si fuera el séptimo partido de unas Finales. Es muy detallista con su tiempo, y eso es importante para cualquier persona. Lo mismo diría de Chris Paul, un base bajito, con una carrera larguísima en la NBA, siempre detallista, comunicativo, líder y con ganas de hacer mejores a sus compañeros. Admiro que siempre quieran evolucionar y no quedarse estancados.
¿Cómo intentas aplicar esas referencias a tu propio juego?
Intento seguir aprendiendo. A medida que me hago mayor, sigo queriendo ver vídeos, mejorar y no acomodarme. Nunca quiero sentir que ya está todo hecho, porque el día que me acomode creo que será el momento de dejarlo.
Esas son tus referencias deportivas, pero muchas veces hablas de tu familia como una parte clave de tu vida y de tu carrera. ¿Qué significa para ti? ¿Qué importancia tiene en tu vida?
Lo es todo. Son mi columna vertebral. Perdí a mi padre hace tres años por un infarto, y siempre me decía que apuntara a la luna, que si fallaba alcanzaría las estrellas, y que rezara antes de jugar. Yo le llamaba antes y después de cada partido. Mi madre conducía horas para venir a verme jugar y luego volvía a ponerse en carretera. Mis hermanos también me empujan cada día. Antes de llegar a los Globetrotters pensé en dejar de jugar por las lesiones. Tuve una fractura de Jones y un desgarro de menisco. PJ y Bobby me llevaron de vuelta al gimnasio y me recordaron que había trabajado demasiado como para rendirme. Sin mi familia, probablemente hoy no estaría donde estoy.
"Entrenar y jugar con Kyrie me enseñó lo en serio que se toma este deporte"
Hablabas ahora de los momentos buenos y malos, porque creo que todo el mundo ve la parte más alegre de los Globetrotters, siempre sonriendo, siempre divirtiéndose. Pero, ¿cuál dirías que es la parte más dura de ser un Harlem Globetrotter?
Diría que el lado bueno y malo de viajar. Ves lugares increíbles, culturas y países diferentes, pero viajar también puede ser muy duro. Hay días en los que llegamos a una ciudad, descansamos unas horas y jugamos por la noche. Después hacemos muchas horas por carretera hasta la siguiente ciudad. Lo más difícil es descansar bien. Normalmente vamos en autobús y aun así tienes que salir preparado para dar espectáculo. Da igual si te duele el cuerpo o si tienes problemas en casa. A veces tienes que sonreír y salir ahí fuera. Pero cuando cruzo las líneas de la pista, todo lo demás se detiene.
En esos momentos difíciles, ¿qué importancia tienen los aficionados?
Muchísima. Para mí es muy importante hablar con padres o con niños, entre cuartos, en el descanso o durante la sesión de autógrafos. Cuando los fans se acercan y te muestran su agradecimiento, te das cuenta de que le has alegrado el día a alguien. Cuando puedo hacer eso jugando, visitando un hospital o un colegio, y los niños me cuentan sus problemas y me dicen que les he alegrado el día, todo lo que yo pueda estar viviendo se desvanece.
¿Dirías que esa es la mejor parte, la oportunidad de hablar con esos aficionados?
Sin duda. Este año, en Connecticut, fui al hospital de Yale. Allí estaba un niño llamado Ledger. Yo iba a visitar a otro niño, pero Ledger estaba en el pasillo. Estaba nervioso y asustado. Llevaba una camiseta de Bob Esponja y Patricio, así que empecé a recrear con él una escena de Patricio. Antes de irme le propuse hacer girar el balón en su dedo. Él decía que no podía, pero le prometí que, cuando lo consiguiera, todo el hospital aplaudiría. Lo hizo. Luego su madre me pidió un abrazo y me dijo que hacía un mes que no veía a su hijo sonreír ni reírse.
Fue un momento muy profundo. Estoy muy agradecido de vivir momentos así y de formar parte de una organización capaz de cambiar vidas y hacer feliz a la gente.
¿Qué te gustaría transmitir a los jóvenes aficionados españoles que van a tener la oportunidad de ver a los Globetrotters por primera vez? ¿Qué les dirías?
Les diría que, si les gusta el baloncesto y los partidos de ritmo alto, vengan a vernos, porque será acción sin parar de principio a fin. Habrá mates espectaculares, manejo de balón increíble y tiros de truco, que son de mis favoritos. También habrá jugadoras, como Torch George y Biz-Z, y uno de los showmen más divertidos, Bulldog Mack. Será un espectáculo lleno de vuelos, innovación, interacción y diversión. Si quieres reunir a tu familia para pasar un gran momento, ven a vernos en España. Estaremos allí del diecinueve al veinticuatro y estamos deseando llegar.
¿Hay algún lugar de España que tengas muchas ganas de visitar?
Me encanta venir a España en general. Ojalá supiera hablar español. Me gustaría que fuera mi segundo idioma. Me gusta el clima, la gente, la comida, todo.
Me encanta Barcelona. También vamos a ciudades en las que no había estado antes, pero me gusta ir a Barcelona, Madrid, Sevilla, Málaga. La última vez pude vestirme de matador y hacer un poco de flamenco. Cuando estoy en España intento empaparme de toda la cultura.
- Alavés - Barcelona: resumen, resultado y goles de LaLiga EA Sports
- Josep Pedrerol dice lo que muchos piensan sobre Florentino Pérez: 'Es normal que diese la cara
- La obsesión de Deco durante el mercado de fichajes
- El Sporting CP se frota las manos con Trincao: venta millonaria a la vista
- Brian Fariñas, una perla de La Masia que apunta a salir
- Reacciones y polémica del Alavés - Barça de LaLiga EA Sports
- Polémica Bardghji: explican los motivos de su ausencia en el Mundial
- Alavés-FC Barcelona: El once titular más imprevisible de Hansi Flick
