Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Liga Endesa

La Laguna Tenerife se repone a todas las adversidades y da la sorpresa tumbando al Real Madrid con un triple de Jaime Fernández (97-98)

El CB Canarias firma un partido tremendamente serio pese a sus problemas en la zona, se mantiene vivo hasta el instante final y remata con un excelso final para colocarse a un paso de la semifinal.

Play Off Liga Endesa: Real Madrid - Laguna Tenerife

Play Off Liga Endesa: Real Madrid - Laguna Tenerife / ACB Photos

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Carlos García

Santa Cruz de Tenerife

Ya le tocaba que le saliera cara en un final apretado ante el Real Madrid. En medio de una propuesta valiente con un baloncesto a más revoluciones de las habituales, y una enorme capacidad para volver al partido cada vez que su rival amagaba con escaparse, La Laguna Tenerife ha saltado la banca en el arranque de los cuartos de final de la Liga Endesa al vencer por 97-98 en un epílogo en el que parecía tenerlo todo perdido a apenas 53 segundos del final: 96-89.

Una definición en positivo que tuvo a un gran protagonista, Jaime Fernández, autor de 17 puntos, todos ellos en el cuarto periodo, entre ellos los de su cuarto triple, la canasta que le acabaría dando la victoria al Canarias, que no solo mostró muy buena mano cuando más quemaba el balón (16/31 en total), sino que corrigió, en las jugadas finales, esa debilidad defensiva cerca del aro que le trajo de cabeza casi todo el encuentro y que le había llevado a encajar 64 puntos en la pintura.

Antes de esa aparición estelar del madrileño, fue clave la aportación de Wes Van Beck, también autor de 17 puntos (10 en el tercer periodo), así como la de los dos interiores titulares, Tim Abromaitis y Aaron Doornekamp, con 15 tantos cada uno. Sin brillar, Marce Huertas acabó aportando siete tantos y nueve asistencias. Minimizaron así entre todos el flojo día de Patty Mills, que se quedó en cinco puntos y no fue esta vez necesario para repetir gesta. Y es que tras tantos varapalos seguidos el Canarias parece haberle cogido el punto al Madrid su propia cancha.

Mucho ritmo desde el inicio

Sin cinco en cancha, el CB Canarias imprimió ese avisada marcha más. Un ritmo vertiginoso que el Madrid vio con buenos ojos (a la vez que buscaba a Yurtseven dentro para aprovechar su superioridad de centímetros) y que se tradujo con muchos errores en los dos lados de la pista, aunque con más réditos para el bando aurinegro (0-5).

Doornekamp en la férrea marca a Hezonja era el mejor ejemplo de una gran aplicación defensiva de los aurinegros, que llevaron a que por momentos su rival pareciera estar muy incómodo, algo que generó mucha confianza en ataque al Canarias (8-13).

Las rotaciones descolocan al cuadro lagunero

Pero todo cambió con las primeras rotaciones, toda vez que el Madrid ganó en peligro exterior con Lyles, y solidez en las dos pinturas con Sissoko. Por contra, en el Canarias Fridriksson se puso muy pronto en dos faltas y Yebo no estuvo atinado en un par de finalizaciones. Pese al 9-0 recibido en un abrir y cerrar de ojos, el cuadro isleño insistió y no cambió de registro (17-17).

Solo para una tímida reacción, porque de nuevo volvieron los de Vidorreta a quedarse sin apenas recursos en ataque y, sobre todo, se mostraron muy blandos y despistados atrás para hacer estéril todo el trabajo previo cerca de su canasta (24-17, 9'). A remolque logró al menos el conjunto lagunero meterse en un intercambio de canastas (31-26) que no duró todo lo que hubiera querido el Canarias.

Con Tim Abromaitis llevándose todos los contactos no señalados, pero en cambio poniéndose en dos faltas y no pudiendo frenar a Yurtseven dentro de la zona, al Canarias se le empezaron a ver las costuras (35-26). También porque los de Vidorreta recrudecieron su fragilidad defensiva en el uno contra uno (40-28).

Reacción para salir de entre las cuerdas

Al borde de poder irse del encuentro demasiado pronto, el Canarias salió a flote con dos acciones de raza en ataque de Doornekamp y Abromaitis para un 0-5 (40-33), si bien atrás los laguneros no lograban sacarse de arriba sus ya manifiestos problemas en ese uno contra uno defensivo (44-36).

Estabilizada al menos la desventaja, el conjunto tinerfeño rescató sus mejores prestaciones desde el arco. Y no precisamente de sus primeros espadas, ya que Yebo (también anotó finalizando cerca del aro) y Scrubb (en dos ocasiones) golpearon desde el 6,75 (6/13 al intermedio) para meter de lleno en el choque a La Laguna Tenerife.

Tanto, que casi sin darse cuenta -y agarrado también a un paso al frente en las prestaciones en su lado de la pista-, el plantel tinerfeño llegó a tener dos ataques seguidos para incluso ponerse por delante (46-44). La perdió Fernández y erró Scrubb del arco, pero lejos de descomponerse como en episodios anteriores, el cuadro lagunero trató de ser más reconocible en los compases finales del segundo cuarto para llegar solo dos abajo al intermedio (50-48).

Esquivados algunos momentos delicados, el Canarias mantenía intactas sus opciones de cara a los segundos 20 minutos. Eso sí, con la necesidad de ser mucho más sólido en el 1x1 y generoso en las ayudas, para evitar que se prolongara su particular sangría dentro de la pintura, donde los isleños habían recibido ya 32 puntos.

Con la pareja de pívots cumpliendo (19 tantos entre Abromaitis y Doornekamp) y Huertas en modo ordenador (siete puntos y siete asistencias), el plantel aurinegro estaba echando de menos la aportación de Mills, cuyo contador estaba en solo dos puntos con 1/5 en tiros.

El triple no daba para compensar

Pero como durante buena parte de la primera mitad, el Canarias siguió sufriendo dentro de la zona. Una vez tras otra. Con los posteos de sus exteriores, y también con la presencia en la zona y en segundas opciones de Sissoko (54-48). Y como previamente, el plantel lagunero recurrió a su acierto exterior (54-54), e incluso con triple de Huertas para ponerse en franquicia (56-54). Con Van Beck (10 puntos en el periodo) por momentos como casi único referente ofensivo (66-63), los problemas en el poste habían adquirido ya la etiqueta de pesadilla.

Pero es que a este acuciante problema añadió el equipo isleño su incapacidad para frenar las penetraciones de los locales (Maledon y Feliz sacaron rédito de ello) y, especialmente, ser capaz de cerrar su propio rebote, aunque el Madrid tampoco tuviera un cinco puro en cancha. Hasta siete segundas opciones tuvieron los de Scariolo en el tercer periodo, varias de ellas con producción posterior y factor clave para mantener a remolque a los laguneros. La buena noticia, ante esta inferioridad tan evidente, es que el Canarias afrontaba los diez minutos finales solo cuatro abajo (75-71).

La aparición de Jaime Fernández

Sin apenas noticias de Mills, tras un par de acciones que no fueron especialmente certeras, y sin poder frenar las penetraciones de los pequeños, el Canarias se puso en manos de un Jaime Fernández inédito en los tres primeros cuartos (y que volvió a la cancha por la tercera falta de Van Beck), pero que sacó galones para firmar siete puntos seguidos y poner en franquicia a los laguneros (79-80) con menos de siete minutos por delante.

Incluso pudo terminar de invertir la tendencia el Canarias, pero dos malas decisiones en ataque de Fridriksson se lo impidieron (83-80) antes de una nueva aparición de Fernández, empeñado en que el partido se resolviera como los tres previos (83-84). Pero como si de una norma establecida se tratara, el cuadro isleño volvió a desangrarse en las penetraciones de los pequeños locales, que pese a dos libres de Van Beck y un triple sobre los 24 de Abromaitis (90-89), vio como el Real Madrid añadió a su repertorio de verticalidad un par de contras tras sendos errores ofensivos: 94-89 con dos minutos por jugarse.

Dos libres de Feliz parecieron sentenciarlo todo, pero el Canarias exprimió su recurso principal con el triple de Jaime -un tapón por medio de Abromaitis- y otro de Doornekamp para colocarse, casi sin creérselo, solo uno abajo a 14 segundos del final (96-95). En el otro lado, Lyles solo aprovechó un libre y dejó al Canarias con poco menos de 12 segundos para pintar una jugada para ganar que tuvo al mismo protagonista de otros episodios idénticos contra el Real Madrid: Jaime Fernández. A otro, quizá con fantasmas en la cabeza por sus fallos en las definiciones de duelos pasados, se le hubiera encogido la mano. Pero el escolta madrileño no erró esta vez y clavó un triple que acabó teniendo premio ante la buena defensa final sobre Hezonja (97-98).

El jueves, a partir de las 20:00 horas, el Santiago Martín puede, y debe, llevar en volandas al CB Canarias hasta las que serían sus terceras semifinales ligueras. A ser posible, a ritmo de ese rock and roll al que ahora, después de viejo, se ha aficionado el plantel isleño.

Vía: El Día - La Opinión de Tenerife