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Dame Sarr solo fue el principio: Estados Unidos deja a Europa sin jóvenes estrellas

El Barça de basket no es el único equipo que ve a sus promesas irse a las universidades norteamericanas

Saliou Niang jugará en la NCAA la próxima temporada

Saliou Niang jugará en la NCAA la próxima temporada / FIBA

Iker Kind

Iker Kind

El baloncesto europeo tiene un problema. La aparición de las universidades estadounidenses desde hace unos años están poniendo en jaque a todos los clubes del Viejo Continente. Todas las promesas o 'joyas' que forman parte de la cantera, o incluso del primer equipo, están emigrando a los Estados Unidos, sea por motivos económicos o por la ilusión de jugar algún día en la NBA.

El Barça de basket es uno de los grandes perjudicados. A pesar de contar con una gran cantera, los jugadores que destacan a una temprana edad deciden irse a los Estados Unidos. Algunos de ellos sin ni siquiera haber debutado con el primer equipo. El caso de Joaquim Boumtje-Boumtje es un ejemplo, después de haberse comprometido con la Universidad de Duke.

Dame Sarr, en un partido con Duke

Dame Sarr, en un partido con Duke / Duke

La marcha de 'Jojo' se suma a la de Sayon Keita, que también probará suerte en los Estados Unidos. Dos de los mejores jóvenes con los que contaba el Barça abandonarán la institución sin haber aportado prácticamente nada a la primera plantilla. Del mismo modo que sucedió el año pasado con Dame Sarr, esta situación obliga a los equipos a replantearse muchas cosas.

Y es que la tendencia va a más. Estados Unidos ya no solo se queda con las promesas de las canteras, sino también con los jóvenes que destacan en los grandes clubes europeos. Saliou Niang, considerado uno de los mayores talentos del baloncesto europeo, abandonará la Virtus Bolonia y jugará en la NCAA el próximo curso. Varias universidades están interesadas en el jugador.

Sayon Keita dejará el Barça a finales de temporada

Sayon Keita dejará el Barça a finales de temporada / ACB Photo - Joan Vidal

Niang ya ha sido un fijo esta temporada en Euroliga y ha promediado 7 puntos, 5 rebotes y 2 asistencias por encuentro. Unos buenos números, teniendo en cuenta que se trata de un exterior de 21 años. Sin embargo, su marcha es alarmante, ya que demuestra que la NCAA también se está fijando en los jugadores consolidados en Europa. Y esta última está perdiendo el talento del futuro en consecuencia.

¡Cinco millones de dólares!

Otro talento de la liga italiana, como es Quinn Ellis, también se ha comprometido con la NCAA. Aunque lo más destacable es a qué precio. Y es que se espera que el jugador gane un sueldo cercano a los cinco millones de dólares brutos. Establecer comparaciones con Europa resulta ridículo, pero es evidente que, más allá de las grandes estrellas de la Euroliga, nadie gana ese dinero en Europa.

El caso Dame Sarr solo fue el principio. No hay regulación que esté controlando esta situación y Europa se debería reunir para poner fin a esta fuga de talentos. Los filiales están careciendo de sentido cada vez más, y tan solo se están convirtiendo en una fábrica de talento destinada a la NCAA y, posteriormente, a la NBA. ¿Qué joven va a querer quedarse en Europa si se ve con nivel para jugar en Estados Unidos?