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¿Qué fue de Conceição, el 'verdugo' de España en los Juegos de Barcelona?

El eléctrico ala-pívot fue la cabeza visible del 'Angolazo' que estremeció el baloncesto español hace 34 años

Conceição y Pedro Miguel (10) celebran un título con el Benfica

Conceição y Pedro Miguel (10) celebran un título con el Benfica / INSTAGRAM

David Rubio

David Rubio

A las órdenes de Antonio Díaz-Miguel (falleció en 200 con 65 años), la selección española masculina de baloncesto hizo historia al lograr la medalla de bronce en los Juegos de Los Ángeles'84 en un equipo que contaba con históricos como el madridista José Antonio Corbalán, Fernando Romay y un Fernando Martín que murió trágicamente en 1989 con 27 años) y Juan Manuel López-Iturriaga, los verdinegros Josep Maria Margall y Andrés Jiménez, o los blaugranas Juan Antonio San Epifanio (Epi II), Nacho Solozabal y Juan Domingo de la Cruz.

Ese éxito provocó un enorme boom e incluso los sábados se daba paso en las radios a las diferentes pistas de la ACB cada vez que alguien anotaba un triple, con 'Charlie' López Rodríguez (Magia Huesca) como estandarte. España optaba al podio cuatro años después, pero cayó en cuartos ante Australia (74-77) con 28 puntos de Andrew Gaze. Lo siguiente eran los Juegos de Barcelona.

De forma paralela, el entonces incipiente baloncesto portugués (no ha dado más pasos adelante) disfrutaba con dos jugadores extraordinarios en el Benfica: el escolta caboverdiano de nacimiento Carlos Lisboa (un tirador muy rápido al estilo Sergio Llull que está considerado el mejor jugador de la historia del país vecino) y Jean-Jacques, un ala-pívot nacido en la República Demoscrática del Congo y nacionalizado angoleño con un notable tiro de cinco metros que con sus dos metros escasos realizaba mates inverosímiles.

Conceição, antes de intervenir en un programa televisivo en Angola

Conceição, antes de intervenir en un programa televisivo en Angola / INSTAGRAM

El Benfica había fichado a Jean-Jacques en 1988 del Primero de Maio angoleño y dejó el club para enrolarse en el Limoges en 1996 con 10 Ligas Portuguesas y siete Copas de Portugal. España empezó en Barcelona '92 perdiendo ante Alemania (83-73), resurgió frente a Brasil (101-100) y cayó frente a Croacia (88-79). Para pasar a cuartos, había que derrotar a Angola en la cuarta jornada.

Aquel 31 de julio de 1992, España sumó los oros de Dani Plaza en 20 km marcha y de Miriam Blasco en judo, pero el día empezó con crujir de dientes por el llamado 'Angolazo'. Los lusoparlantes endosaron a la selección de Díaz Miguel un dolorosísimo 63-83 con casi 14 minutos sin anotar que obligaba a ganar a Estados Unidos para evitar el KO (81-122). Fue destituido tras los Juegos.

Aquel día la pesadilla fue Conceição... el jugador que era conocido en Portugal como Jean-Jacques. La gran estrella de los angoleños anotó 22 puntos, atrapó ocho rebotes, robó siete bolas y volvió locos a los españoles en colaboración con José Carlos Guimaraes 'Ze Carlos' (18 puntos y 10 rebotes). Pero... ¿qué ha sido del ala-pívot?

Conceiçao, con Unicaja contra el Joventut

Conceiçao, con Unicaja contra el Joventut / EFE

El siete veces campeón de África aguantó en el Benfica hasta los Juegos de Atlanta y en 1996 fichó por el Limoges, donde jugó tres temporadas. Conceição jugó en la ACB en el curso 1999-00 en las filas de Unicaja (5,2 puntos, 5,1 rebotes y 6,8 de valoración) y regresó al país vecino para disputar sus últimas tres campañas en el Portugal Telecom.

En el 50º Aniversario de la FIBA, Jean-Jacques Conceição fue elegido 'Jugador Más Valioso' de la historia en el continente africano y dos años después ingresó en el Salón de la Fama de la FIBA. Tras varios años trabajando con categorías inferiores en su país, el emblemático exala-pívot se refugió en la religión y ahora regresa para ayudar a los jóvenes talentos de su país de adopción.

Según sus palabras en una reciente aparición, "ahora se están haciendo las cosas bien después de muchos años en los que el baloncesto no ha funcionado. Hay que tener paciencia. El futuro es esperanzador. El talento físico de los jugadores angoleños es magnífico, pero hay que trabajar bien con ellos y ahora sí se está haciendo". De hecho, es padre de los internacionales abgoleños Sílvio Sousa y Leandro da Conceição.