Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Baloncesto

La Comisión Europea alerta sobre los riesgos de la creación de la NBA Europa

La UE alerta sobre la posible fuga de valor fuera de la UE y recuerda que cualquier nueva competición debe respetar el marco fiscal y el mercado interior

El Parlamento Europeo, en una imagen de archivo

El Parlamento Europeo, en una imagen de archivo / Agencias

SPORT.es

SPORT.es

La Comisión Europea ha vuelto a posicionarse sobre el debate en torno a la posible creación de una NBA Europa, advirtiendo de los riesgos que implican los modelos de ligas cerradas para el deporte europeo.

Aunque el Ejecutivo comunitario reconoce la autonomía de las federaciones y organizaciones deportivas para organizar sus competiciones, subraya que estas decisiones deben respetar tanto el derecho de la Unión Europea como los principios fundamentales del Modelo Deportivo Europeo.

En un documento reciente, Bruselas recuerda que el artículo 165 del Tratado de Funcionamiento de la UE reconoce explícitamente la especificidad y autonomía del deporte, pero también protege elementos estructurales como el mérito deportivo, la solidaridad entre el deporte de base y la élite y la integridad de las competiciones nacionales.

En ese contexto, la Comisión señala que el debate sobre una NBA Europa reaviva preocupaciones ya conocidas desde el punto de vista deportivo. No sería, recuerda, la primera liga cerrada o semicerrada que opera en el baloncesto europeo, en referencia implícita a la Euroliga, y sus efectos adversos están “bien documentados”.

Entre ellos, destaca el impacto negativo sobre las ligas domésticas, la erosión del principio de ascensos y descensos y las dificultades para mantener mecanismos de solidaridad y desarrollo del talento.

Además del aspecto puramente deportivo, Bruselas pone el foco en la dimensión económica de estas competiciones.

Las actividades relacionadas con el deporte profesional deben cumplir con la legislación comunitaria, incluidos los marcos destinados a evitar la erosión de bases fiscales y a proteger la integridad del mercado interior, especialmente frente a la posible desviación de flujos económicos hacia terceros países.

Sin capacidad directa para autorizar o bloquear nuevas competiciones, la Comisión insiste en que, dentro de sus competencias, seguirá reclamando que cualquier nuevo proyecto respete los principios esenciales del deporte europeo, dejando claro que el debate sobre NBA Europa trasciende lo deportivo y entra de lleno en el terreno político y jurídico.