Una travesía por el desierto para el FC Barcelona Lassa

El equipo deberá afrontar una temporada que puede hacerse muy larga

El triunfo del Madrid acrecenta todavía más la sensación de estar a años luz del eterno rival

El Barça sigue sin salir de su dinámica negativa
El Barça sigue sin salir de su dinámica negativa | Joan Monfort

El Barça Lassa afronta una segunda mitad de curso que se le puede hacer eterna a un equipo tocado en todos los frentes. La cruda realidad del  presente no da tregua pero el futuro debe empezar desde hoy

¿Y ahora qué? Esa es la gran pregunta que todo el mundo se hace después de ver como el Barça Lassa regresaba de nuevo de una Copa del Rey con las  manos vacías por cuarto año consecutivo. Sin embargo, en esta ocasión el tropiezo es simplemente un nuevo episodio en un año que con el paso de los meses sigue planteando numerosos interrogantes y, sobre todo, deja entrever un futuro más que comprometido no solo para el equipo sino para la totalidad de la sección.

¿ES ESTA YA UNA TEMPORADA PERDIDA?

La Copa era un escaparate perfecto para poder resurgir en una temporada que va camino de hacerse muy larga. Pese a evidenciar ciertos síntomas de mejora tras unas semana previa al torneo convulsas dentro y fuera de la pista, la cruda realidad del equipo es que a día de hoy su potencial está un peldaño por debajo de los grandes favoritos a conquistar cualquier título.

Sin prácticamente opciones en la Euroliga, el Barça Lassa dijo adiós a la Copa y a la posibilidad, más que remota, de cosechar un trofeo que por sus características (torneo corto a tres partidos) se presentaba como el reto más asumible teniendo en cuenta que el equipo hubiera llegado con la totalidad de la plantilla a su disposición. El equipo azulgrana evidenció su falta de recursos en una plantilla en la que la gestión de sus recursos es más que limitada.
 
Ahora, en pleno mes de febrero y con todavía cuatro meses de competición por delante, la temporada se le va a hacer muy larga al equipo con la Liga Endesa como único objetivo posible. Y eso en un club como el Barça, obligado a luchar hasta el final por todas las competiciones, puede provocar un importante desgaste a corto-medio plazo.

¿Estaba el Barça Lassa preparado para mucho más en esta Copa? Difícilmente. ¿Debe el Barça Lassa conformarse con parecer un equipo lejos de poder aspirar a títulos? Rotundamente, no.

EL DESGASTE DE BARTZOKAS

El técnico griego está viviendo un auténtico calvario en su primera temporada. Sin embargo, Bartzokas sabía dónde venía, en qué condiciones y, sobre todo, con que condicionantes. Luego las lesiones solo han hecho que agravar una situación ya de por sí extremadamente compleja.

Bartzokas ha afirmado por activa y por pasiva que no tirará la toalla pero el desgaste es cada vez mayor y la tensión que se respira por momentos con los jugadores ponen todavía más complicada  la posibilidad de redirigir la situación. Mantener viva la confianza de sus jugadores en él seguramente sea su mayor reto para liderar al equipo.

POCAS RESPUESTAS EN UN AÑO CAÓTICO

De la Fuente Josep Maria Bartomeu han sido los únicos en brindar su apoyo público a plantilla y técnico. Si tras caer eliminados el General Manager azulgrana aseguraba que se seguía confiando en Bartzokas, el presidente del Barça reconoció que las cosas no estaban saliendo como se esperaba, pero no dejó entrever cambios. “Sabíamos que iba a ser un año complicado por el cambio de entrenador y por los cambios de jugadores que ha habido. Quedan muchos títulos por delante. Hay que luchar por la Liga y por la Euroliga, y el equipo seguro que irá hacia adelante”.

Por otro lado, ni el directivo responsable, Joan Bladé, ni el director de Deportes Profesionales del FC Barcelona, Albert Soler, ni tampoco el director de la Gestión de las secciones, Joan Carles Raventós, han dicho palabra hasta ahora. Y ellos fueron precisamente los encargados de diseñar el nuevo modelo. Quien calla, otorga.

PLANIFICACIÓN DEFICIENTE, PARCHES INEFICIENTES

Hacer los deberes bien y a tiempo es un premio de incalculable valor para poder afrontar una temporada con garantías y tener capacidad de respuesta ante los inevitables problemas que aparecen durante la temporada. El Barça Lassa comenzó tarde, con poco margen de maniobra para gestionar cambios de jugadores con contrato pero eso no justifica algunas decisiones que el equipo ha acabado por arrastrar en estos meses de competición.
 
Empezar con solo un base puro (Rice) y dos pivots (Tomic y Dorsey) fue un error que penalizó al equipo desde el momento que comenzaron a aparecer el carrusel de lesiones. Rice marcó la diferencia mientras mantuvo la frescura física pero en las últimas semanas su fatiga es evidente y su rendimiento se resiente.

Koponen cumple con lo que se espera de él mientras que Claver sigue dejando más sombras que luces. Tras una buena temporada en el Lokomotiv Kuban, la apuesta del técnico y la dirección deportiva por el valenciano todavía no ha encontrado respuesta. Si bien las lesiones le han impedido encontrar la continuidad, se espera mucho más de un jugador que llegaba como una de las piezas angulares del nuevo proyecto.

Luego llegaron hasta cinco jugadores (Holmes, Renfroe, Munford, Faverani y Diagne) que no han servido para aportar nuevas soluciones más allá de cumplir expediente para parchear una situación más que delicada. El club se resistió a invertir decididamente por jugadores de mayor cartel y eso obligó a experimentar con jugadores de segunda fila y de los que su rendimiento iba a ser una total incógnita. Holmes y Munford, sin experiencia en el baloncesto europeo, Renfroe, descartado por el Bayern Múnich, por Faverani no hubo más remedio que rascarse el bolsillo y Diagné regresó a media temporada después de abandonar el club en verano pese a la baja de Lawal. En total ocho nuevos jugadores respecto a la pasada temporada.

AÑO DE TRANSICIÓN: ¿CONSTRUIR O SOBREVIVIR?

Bartzokas aseguró que el club debe tratar de aprovechar este año como una temporada de transición hacia el nuevo futuro del club. La pregunta es de qué puede servirte esta temporada a estas alturas. El actual proyecto gira sobre jugadores de los que existen interrogantes sobre si deben ser la punta de lanza para el futuro de la sección tanto por una cuestión de edad como de rendimiento.

¿Lo está aprovechando el Barça Lassa para sembrar las bases del futuro? La evidencia palmaria es que la próxima temporada habrá que empezar de cero y la sensación es que de poco te habrá servido esta temporada más allá de para despedirte de algunos jugadores y sus contratos. Una de las pocas noticias positivas es el crecimiento progresivo de Vezenkov y el despertar de Eriksson en las últimas semanas. Hambre, deseo y esperanzas de futuro. Un mensaje que debería ser condición ‘sine qua non’ para creer de verdad en la reconstrucción.

NO HAY CASUALIDADES EN EL REAL MADRID

El Real Madrid lleva ya varias temporadas haciendo las cosas muy bien dentro y fuera de la pista. La evidencia en forma de títulos y juego es simplemente irrefutable. En Vitoria, el conjunto blanco volvió a sumar una nueva corona . 

Desde que se iniciara la 'era Laso', el Real Madrid ha alcanzado 17 finales en 23 competiciones disputadas habiendo ganado 13 de ellas. Un dato revelador que confirma el exitoso ciclo blanco y que retroalimenta la travesía por el desierto de un FC Barcelona Lassa que lejos de poner las bases para tratar de acercarse a su eterno rival se distancia cada vez más.

El Madrid ha sabido aprovechar y retener a un Sergio Llull que actualmente es uno de los jugadores más determinantes del continente ejerciendo un liderazgo indiscutible y una influencia en el juego al alcance de los elegidos.

Verano tras verano han sabido reforzar el equipo con jugadores de calidad y con funciones muy determinadas dentro del equipo. La gestión e irrupción de Luka Doncic suma además una nueva estrella que pese a tener la NBA a la vuelta de la esquina a día de hoy implica un plus añadido para un conjunto ya de por sí potentísimo. "Esto es trabajo, no creo que un equipo que compite hasta el final y no baja la cabeza se consigue en un día. Todos han aportado y tengo jugadores que en los minutos finales pueden ser decisivos. Para ganar hay que trabajar, no se gana por suerte", dijo Laso tras ganar la cuarta Copa consecutiva.

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