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ATLÉTICO DE MADRID

Keko Gontán destapa una práctica insólita en el fútbol profesional: "Cada cuatro minutos nos ponía porno"

El exjugador madrileño explica cómo Juan Ignacio Martínez recurrió al efecto sorpresa para mantener la concentración en las charlas técnicas

Keko Gontán encara la portería en una jugada del Deportivo-Pontevedra del pasado ejercicio.

Keko Gontán encara la portería en una jugada del Deportivo-Pontevedra del pasado ejercicio. / VÍCTOR ECHAVE

Joel Delgado Sánchez

Joel Delgado Sánchez

Keko Gontán, canterano del Atlético de Madrid y exjugador de clubes como Eibar, Málaga o Deportivo de la Coruña, entre otros, se ha convertido en protagonista en las últimas horas tras desvelar una anécdota tan llamativa como inesperada. El futbolista madrileño relató, durante una entrevista en el canal de YouTube Offsiders, un episodio de sus primeros pasos como profesional en el que un entrenador recurrió a la pornografía como método para mantener la atención del vestuario durante las sesiones de análisis de vídeo.

Una táctica "brutal" con efecto sorpresa

La historia se remonta a 2010, cuando Gontán, que por entonces apenas tenía 18 años, jugaba en calidad de cedido en el Cartagena bajo la dirección de Juan Ignacio Martínez, técnico del conjunto murciano en aquella etapa. En ese momento, los recursos tecnológicos para el análisis de partidos estaban lejos de la sofisticación actual y los clubes trabajaban con grabaciones procedentes, en muchos casos, de emisiones televisivas como las de La Sexta.

En ese contexto, Martínez puso en práctica una idea que, según el propio Gontán, fue tan efectiva como memorable. Cada pocos minutos, el entrenador insertaba breves fragmentos de contenido pornográfico en las proyecciones con el objetivo de captar la atención de los jugadores. "Ponía tres segundos de porno y estábamos todos como suricatos", explicó el exfutbolista, en referencia a la reacción inmediata del vestuario cuando aparecían esas imágenes en plena charla técnica.

La intención del técnico, siempre según el testimonio del mediapunta, era romper la monotonía de las sesiones y mantener concentrado a un grupo joven que todavía estaba dando sus primeros pasos en el fútbol profesional. Gontán insistió en que no se trataba de una burla ni de una provocación gratuita, sino de un recurso con una base psicológica muy concreta. Martínez sabía que "cada tres o cuatro minutos la atención del jugador se pierde" y, para evitarlo, introducía esos fragmentos "cada cuatro o cinco minutos" como estímulo inesperado. De hecho, el propio futbolista relató que los jugadores acababan anticipando el momento con frases como "¡Que viene, que viene!", pendientes de la siguiente interrupción.

Pese a que Gontán calificó la idea como "brutal", lo cierto es que los resultados deportivos no reflejaron una eficacia directa del método sobre el césped. El Cartagena, que militaba entonces en Segunda División, finalizó la temporada en decimotercera posición con 53 puntos, a trece del 'play off' de ascenso y a ocho del descenso.

Una carrera marcada por los cambios de destino

Tras su etapa en Murcia, comenzó la trayectoria de Keko como futbolista itinerante. Regresó al filial del Atlético de Madrid, aunque salió de nuevo cedido de inmediato al Girona, donde apenas permaneció medio curso, entre enero y junio de 2011. Sin espacio en el primer equipo rojiblanco, puso rumbo al Catania italiano, desde donde, en enero de 2012, volvió a salir cedido al Grosseto para disputar la segunda mitad de la temporada.

Al finalizar esa cesión regresó al Catania, donde permaneció dos campañas más antes de fichar por el Albacete en el verano de 2014. En el conjunto manchego solo estuvo una temporada, pero dejó su mejor versión. Con la camiseta de "El Queso Mecánico", firmó seis goles y seis asistencias en 36 partidos durante el curso 2014/15.

Ese rendimiento le abrió las puertas del Eibar, donde volvió a completar una campaña notable, con tres goles y cinco asistencias. Su progresión llevó al Málaga a pagar cinco millones de euros por su fichaje en el verano de 2016. En la Costa del Sol permaneció dos temporadas y, en el verano de 2018, salió cedido al Real Valladolid.

Keko marcó el 0-2 del Eibar al Betis

Keko marcó el 0-2 del Eibar al Betis / EFE

Tras ese préstamo regresó al Málaga en el verano de 2019, aunque solo permaneció medio curso. En enero de 2020 fichó por el Deportivo de la Coruña, donde militó hasta el verano de 2021, momento en el que quedó libre. Tras medio año sin equipo, a comienzos de 2022 se comprometió con el Sacramento FC, donde disputó el mayor número de partidos de su carrera profesional: 72 encuentros, con un balance de diez goles y quince asistencias.

A finales de 2023 finalizó su contrato con el club estadounidense y, desde entonces, no ha vuelto a encontrar equipo para continuar su trayectoria en el fútbol profesional.