Neymar, bajo el síndrome Mbappé y un antídoto llamado Raí

Neymar, bajo el síndrome Mbappé y un antídoto llamado Raí

Neymar y Messi, en pretemporada con el PSG
Neymar y Messi, en pretemporada con el PSG | AFP

La renovación de Mbappé orilla su protagonismo en el PSG y amenaza también con eclipsarlo en el Mundial de Qatar donde Francia es favorita al título.

El ejemplo de Raí, que brilló y ganó en el PSG y en Brasil a la sombra de otros grandes líderes puede ayudar a una versión más madura de Neymar.

 Neymar está que se sale. Su pretemporada, culminada con un golazo de falta en la Supercopa de Francia (amén de otro tanto más), ha sido de lo mejor que se le ha visto desde que en 2017 aterrizó en París convertido en el jugador más caro del planeta. Aquel fichaje por 222 millones de euros aún convulsiona los cimientos del FC Barcelona, pero no le ha blindado en el PSG. La directiva gala, informaron medios locales, ha sondeado la posibilidad de dejarlo salir en un movimiento llamativo al que el brasileño ha respondido con alta dosis de madurez, buen juego y liderazgo superlativo. Todo bajo la sombra del síndrome Mbappé, pero con un antídoto anclado en la nostalgia y el ejemplo. El efecto Raí puede ayudar a Neymar a darle la vuelta a su situación.

Por ahora, lo que queda claro es que Neymar no se moverá del PSG. En los pronósticos de Betfair, el club que tiene más opciones de ficharle es el Manchester City, pero con una cuota tan elevada que apenas le otorga un 25% de probabilidades implícitas. Le siguen un FC Barcelona que, salvo sorpresón, ha cubierto ya todo su cupo de la delantera (probabilidad implícita del 17%) y un Chelsea que pretende un ariete, no tanto un segundo delantero como es Ney (implícita del 11%). Ver a Neymar fuera de París sería sorprendente.

Mbappé, el enemigo en casa

Ahora al ya veterano futbolista (30 años le contemplan) le queda mantenerse en El Parque de los Príncipes (era su deseo) y afrontar un curso que está marcado por la renovación de Mbappé, algo que no es del todo bueno para sus intereses. Desde la llegada y eclosión del parisino, Neymar ha pasado a un segundo plano e incluso a un tercero. La continuidad del ariete le aporta un compañero mortal en el área contraria, pero también una sombra agigantada bajo la que es complicado brillar.

Precisamente para eso, para brillar sin sombra alguna firmó por el PSG. Quería ser Balón de Oro sin la competencia interna de su compañero Messi. Ahora esa barrera es doble. La del propio Leo y la de Mbappé.

Sucede, además, que en ese tridente ofensivo el único campeón del Mundo es Mbappé, ganador en la edición de 2018 y ahora máximo aspirante con Francia a conseguir el trofeo. En los pronósticos de Betfair los galos son favoritos (probabilidad implícita del 16%) muy cerca de Brasil (probabilidad implícita del 17%), casi en situación de empate técnico. Así que, en Qatar, Neymar, que sueña con liderar un gran éxito de la Canarinha antes de su retirada, podría encontrarse que Mbappé también es competencia. Doble efecto de sombra que encuentra antídoto en otra referencia brasileña del PSG.

Las sombras y lecciones de Raí

Raí Souza Viera fue, en los años 90, la máxima estrella de un PSG que, con permiso de Weah, suspiraba al ritmo de sus regates y temple en la mediapunta. Llegó a París procedente del Sao Paulo que bailó al Dream Team del FC Barcelona en la Intercontinental de 1993. Aquella exhibición le valió un pasaporte a Europa, cuatro años de gloria en un club de dimensión diferente al actual y una lección gigantesca.

Con el 10 a la espalda del PSG, pero también de Brasil, fue campeón del Mundo en el Mundial de 1994, aquel en el que ejerció una capitanía ya tardía (no volvió en el Mundial del 98), pero suficiente como para ayudar a sus compañeros a levantar el cuarto título de campeones del planeta. Lo hizo también con sombras a su espalda. En el PSG, la de Weah. En Brasil, la de Romario o Bebeto. Y en su familia, al de Sócrates.

Porque Raí era el menor de los hermanos entre los que destacaba este ex delantero estrella del Brasil de España 82 y de México 86. Aquel fue un combinado histórico, capaz de jugar un futbol de preciosa factura, pero que se quedó sin la gloria de un Mundial. Aún así, en Brasil, Sócrates y sus compañeros son leyendas gigantescas. Referencia que Raí evitó y supo aprovechar para brillar con la selección. Algo parecido a lo que hizo en sus clubes de referencia. Una lección que podría aprender Neymar para deshacerse del síndrome Mbappé.

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