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História en los Playoffs de la NBA

Detroit firmó una histórica remontada ante unos Magic que firmaron un récord negativo nunca visto

Cade Cunningham, estrella de los Detroit Pistons

Cade Cunningham, estrella de los Detroit Pistons / Detroit Pistons

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La NBA vivió esta pasada madrugada una de esas noches que explican por qué los Playoffs son territorio prohibido para las certezas. Orlando tenía el partido encarrilado, la eliminatoria aparentemente bajo control y una oportunidad de oro para firmar una clasificación sonada pese a haber llegado a la postemporada desde la octava plaza del Este. Pero lo que parecía una fiesta acabó convertido en una pesadilla histórica.

Con 11:11 por jugarse en el tercer cuarto, el marcador reflejaba un contundente 62-38 para los Magic. Veinticuatro puntos de ventaja, una grada encendida y la sensación de que Detroit, primer clasificado de la conferencia, estaba contra las cuerdas. Sin embargo, ante estos Pistons nunca conviene bajar los brazos. El equipo de Míchigan protagonizó una reacción memorable, remontó una desventaja que parecía definitiva y acabó imponiéndose por 93-79 para forzar el séptimo partido de una serie que ya roza lo legendario.

La remontada no fue una más. Detroit firmó la mayor reacción de un equipo visitante en situación de eliminación desde la temporada 1996-97. Los Pistons, que habían llegado a estar 3-1 abajo en la eliminatoria, han logrado igualarla a 3-3 y ahora tendrán la oportunidad de culminar la obra ante su público. Una serie que parecía en manos de Orlando ha cambiado por completo de dirección por culpa de los 23 lanzamientos consecutivos fallados de los Magic.

El gran protagonista volvió a ser Cade Cunningham. Después de sus 45 puntos en el quinto partido, la estrella de Detroit respondió otra vez cuando más quemaba el balón. Terminó con 32 puntos y 10 rebotes, pero su impacto fue más allá de los números. Tras una primera mitad discreta, el base tomó el control, marcó el ritmo y lideró la reacción de los Pistons en los momentos decisivos. En el último cuarto fue imparable: anotó 19 puntos y convirtió las dudas de Orlando en miedo real.

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