Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El Barça de Flick gana (también) desde el banquillo

Los jugadores del Barça celebran el gol de Rashford en Getafe

Los jugadores del Barça celebran el gol de Rashford en Getafe / Valentí Enrich

SPORT.es

SPORT.es

El FC Barcelona no solo está imponiendo su autoridad en LaLiga 2025/26 por lo que produce su once titular, sino por una virtud que está marcando diferencias en el tramo decisivo del curso: la capacidad de decidir partidos desde el banquillo. Los azulgranas ya han firmado 17 goles obra de sus suplentes en el campeonato, un dato que los coloca en la élite de las cinco grandes ligas: solo el Bayern de Múnich ha anotado más tantos desde la banca esta temporada, con 18 en la Bundesliga.

La cifra retrata perfectamente el “estilo Flick”: un equipo con ritmo alto, que aprieta y desgasta, y que además mantiene la amenaza cuando llegan los cambios. No es solo cuestión de rotaciones, sino de impacto real: los jugadores que entran no bajan el nivel, lo suben. Y eso se traduce en puntos.

Un ejemplo reciente fue la victoria 2-0 en Getafe, un partido de esos que suelen atascarse, donde el Barça resolvió con pegada y oficio. En ese triunfo, uno de los goles fue de Marcus Rashford, que simboliza precisamente esa profundidad ofensiva que permite al equipo encontrar soluciones incluso cuando el rival se encierra o el partido se endurece.

En una liga tan larga, el dato de los 17 goles desde el banquillo es algo más que una estadística curiosa: es una ventaja competitiva. Porque cuando el partido se rompe en los últimos 25 minutos, el Barça tiene una segunda unidad capaz de cambiar el guion, y esa arma —más propia de aspirantes a todo— explica por qué el equipo llega a la recta final con una marcha extra.