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Yakushima: la isla japonesa con una ruta de senderismo entre los árboles más antiguos del mundo que atrae al turismo español

Es patrimonio Natural de la UNESCO, combina bosques de cedros milenarios, montaña y costa subtropical y se ha convertido en un destino ideal para los españoles

Imagen de la ruta hacia el Jomon Sugi en Yakushima

Imagen de la ruta hacia el Jomon Sugi en Yakushima / Daniel Beresford

David Boti

David Boti

Barcelona

Hay lugares en el mundo que parecen sacados de una película. Yakushima es, literalmente, uno de ellos. El valle de Shiratani Unsuikyo en Japón, tapizado de musgo en decenas de tonalidades de verde, fue la inspiración visual directa de Hayao Miyazaki para crear los bosques de la mítica serie La Princesa Mononoke.

Pero más allá de la ficción, lo que ofrece esta pequeña isla del sur de Japón es una experiencia natural que pocos destinos del planeta pueden igualar, especialmente para quienes disfrutan moviéndose por el monte con las piernas como único motor. Y eso ha captado el interés del turista español en los últimos meses.

Yakushima tiene apenas 20 kilómetros de diámetro, pero en ese espacio conviven ecosistemas radicalmente distintos: playas subtropicales, ríos que cortan el interior de la isla formando cascadas y pozas, y montañas envueltas en un bosque primario de aspecto casi irreal.

Cedro de segunda generación en Shiratani Unsuikyo

Cedro de segunda generación en Shiratani Unsuikyo / © Soramido - Yakushima

La lluvia constante, característica del clima de la isla, ha generado una vegetación densa y exuberante donde los musgos cubren rocas, troncos y senderos por completo. Caminar por aquí no se parece a nada.

La ruta al legendario Jomon Sugi

La gran protagonista del senderismo en Yakushima es, sin duda, la ruta al Jomon Sugi: aproximadamente diez horas de recorrido de ida y vuelta que atraviesan el corazón del bosque. El destino es uno de los árboles más antiguos del planeta, un cedro cuya edad se estima entre 2.000 y 7.200 años y que fue el detonante del cambio de modelo en la isla.

Su descubrimiento en 1966 movilizó a los habitantes de Yakushima y puso fin, décadas después, a la explotación forestal que había marcado la historia del lugar desde el periodo Edo. La tala cesó definitivamente en 2001.

Hoy, el camino que lleva hasta él discurre en parte por los antiguos raíles del tren maderero, reconvertidos en uno de los tramos más singulares del recorrido.

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El suelo granítico y pobre en nutrientes de Yakushima condiciona el crecimiento de los cedros yakusugi, que avanzan muy despacio y desarrollan una madera extraordinariamente densa y resinosa, capaz de resistir siglos de humedad. Muchos de estos ejemplares superan los mil años. Verlos en pie, rodeados de helechos y musgo, con la luz filtrándose entre las copas, es una de esas experiencias que se quedan grabadas.

Un destino turístico... por las tortugas

Más allá del senderismo, la isla ofrece otra cita imprescindible para los viajeros con sensibilidad por la naturaleza: entre mayo y julio, la playa de Nagata Inaka se convierte en el principal punto de anidación de tortugas marinas de Japón.

Vista de una de las playas de la isla de Yakushima

Vista de una de las playas de la isla de Yakushima / Sam Spicer

Las visitas nocturnas están organizadas por guías certificados y están diseñadas para no alterar el ciclo vital de la especie.

Yakushima fue declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1980 e inscrita como Patrimonio Natural de la Humanidad en 1993. No es un destino de masas ni pretende serlo.

Esta pequeña isla japones es un lugar donde la montaña, el bosque y el mar conviven con una lógica propia, y donde el viajero que llega con las botas puestas y ganas de esfuerzo encuentra exactamente lo que busca: naturaleza sin filtros y silencio de verdad.

Otro de los cedros que se pueden ver en Shiratani Unsuikyo Ravine

Otro de los cedros que se pueden ver en Shiratani Unsuikyo Ravine / Ling Jin

El número de senderistas que pueden acceder a determinadas rutas está regulado, los guías certificados son una figura central en la experiencia y la señalización del territorio busca preservar el entorno tanto como orientar al visitante. No hay desarrollo turístico agresivo ni infraestructuras que compitan con la naturaleza.

¿Cómo llegar desde España a Yakushima?

Llegar a Yakushima requiere algo de planificación, pero no es complicado. Desde Madrid o Barcelona existen conexiones con escala en ciudades como Tokio u Osaka, desde donde se puede tomar un vuelo doméstico hasta Kagoshima y, desde allí, un ferry o hidroplano hasta la isla. El trayecto en barco rápido dura unos dos horas.

En cuanto a la época, los meses de marzo a mayo y de septiembre a noviembre son los más recomendables para hacer senderismo y trail: temperaturas moderadas, menor afluencia de visitantes y condiciones óptimas en los senderos. El verano trae calor intenso y lluvias torrenciales, y el invierno puede complicar el acceso a las cotas altas.