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ECONOMÍA

¿Se puede vivir de los olivos hoy en día? Un agricultor andaluz lo explica sin tapujos

Si estás planeando invertir en olivos, te interesa conocer la experiencia de este agricultor

Los olivos y almendros, amenazados por la 'Xylella fastidiosa'

Los olivos y almendros, amenazados por la 'Xylella fastidiosa' / Agencias

Cristian Miguel Villa

Cristian Miguel Villa

¿Estás pensando en realizar una importante inversión mediante la que adquirir una considerable cantidad de olivos? Obviamente, es la clase de movimiento que uno solo lleva a cabo cuando está seguro de la rentabilidad de ello. Entonces, ¿es realmente rentable?

Vivir de los olivos no es tan sencillo como parece

Comenzamos con la parte positiva según explica Sigifredo Ledesma, un agricultor andaluz. En primer lugar está la realidad de que el precio del aceite ha subido muchos estos últimos años, lo que lógicamente da gran valor a los olivos.

Similarmente, el olivar moderno produce mucho más por hectárea. Esto quiere decir que a día de hoy se generan muchos más ingresos mediante los olivos que antaño, lo que una vez más revaloriza su peso mercantil.

Asimismo, también es llamativo que fondos de inversión y empresas entran cada vez más en el negocio de los olivos al detectar una clara rentabilidad a medio y largo plazo. En tal sentido, explotaciones grandes y profesionalizadas no tienen problema para vivir del olivo.

Pero lógicamente, de toda luz siempre salen sombras, y en este caso aparece en primer lugar la realidad de que los costes de producción han aumentado. Suministros como agua y energía se pagan a un precio mayor, y de igual forma hay que considerar fertilizantes, maquinaria y demás complementos necesarios.

Por otro lado, de la misma manera que los olivares modernos rinden bien, los olivares tradicionales (que son más comunes) tienen producciones que en muchos casos no son suficientes con tal de asegurarse un sueldo digno.

La realidad es que muchos agricultores tienen a los olivos como complementos, no como su negocio principal, en parte también porque se requieren grandes cantidades de hectáreas para tener un rendimiento económico adecuado. Por no decir además que en caso de climatología irregular, las malas cosechas pueden ser fatales: Un solo año de sequía puede arruinar la rentabilidad de varias campañas.

Por lo general, apostar hoy en día por los olivos como negocio primario implica tener un proyecto de una ambición mayúscula. Una apuesta minoritaria hará que en la mayoría de los casos el resultado acabe siendo insuficiente. Y tú, ¿qué tienes planeado hacer?