Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

SOCIEDAD

Viaja a Europa con precios accesibles: estas son las siete ciudades que debes visitar esta primavera

Si logras obviar los destinos más comunes como Roma o París, existen muchos destinos asequibles e igual de magníficos

Sarajevo, capital de Bosnia y Herzegovina, conocida como la "Jerusalén de Europa"

Sarajevo, capital de Bosnia y Herzegovina, conocida como la "Jerusalén de Europa" / Travel Through Timezones

Ronald Goncalves

Ronald Goncalves

Ahora que la primavera se aproxima, la idea de viajar se vuelve bastante atractiva, pero uno de los máximos impedimentos se vuelve aún más pertinente dada la temporada: los altos costos.

Sin embargo, sobre todo si estás en Europa, puedes encontrar destinos accesibles siempre y cuando puedas ir más allá de los típicos objetivos como Roma o París, los cuales suelen estar abarrotados de turistas en las temporadas altas.

En cambio, existen otras ciudades a lo largo del continente que pueden presentarse como parajes deseables, empezando por la histórica Varsovia, capital de Polonia, que logró levantarse de las cenizas tras ser destruida en la Segunda Guerra Mundial, y que ofrece una innumerable suma de puntos con peso histórico, entre palacios, museos y catedrales, que resultan asombrosos.

Por otra parte, tienes la capital de Bulgaria, Sofía, en la cual se puede apreciar fácilmente el influjo de las diversas épocas que ha atravesado, tales como romana, bizantina, otomana y soviética. Sus precios son prácticamente incomparables y, teniendo en cuenta que no es de gran tamaño, recorrer a pie lugares como la iglesia de Santa Sofía, la iglesia rusa de San Nicolás, la mezquita Banya Bashi o los antiguos Baños Centrales es más que factible.

Sarajevo, en tercer lugar, sigue la línea de Sofía, expresando la historia de Bosnia y Herzegovina distribuida entre el Imperio otomano y el austrohúngaro a través de la convivencia de mezquitas, iglesias católicas, iglesias ortodoxas y sinagogas, asimismo con un reciente pero imponente pasado que se nota en todos sus parajes, desde Baščaršija, el antiguo bazar otomano, hasta los miradores de las colinas que dan un gran vistazo al valle.

Tirana, la capital de Albania, se suma a la lista especialmente después de su época comunista, pues se ha abierto al mundo de cara a permitir ver sus maravillas a los ojos internacionales. Entre tales, se encuentra la plaza Skanderbeg, la mezquita Et’hem Bey, los museos Bunk’Art, y el barrio de Blloku, este último pasando de ser un espacio para las élites gobernantes a un lugar animado con bares y restaurantes de carácter económico.

Asimismo, conocida como la "París del Este" por sus semejanzas con la meca francesa, Bucarest es la viva encarnación de Rumania, conservando construcciones de su etapa comunista que contrastan con su modernización. El Palacio del Parlamento, el casco antiguo, el Ateneo Rumano y el parque Herăstrău ofrecen un buen resumen de las últimas décadas de vida bucarestina, desde los años de Nicolae Ceaușescu hasta hoy.

Sin embargo, no todos los destinos a visitar tienen que ser netamente turísticos, y la mejor demostración de ello es Belgrado, la capital de Serbia, que no manifiesta esa misma orientación hacia los foráneos pero que, aun así, se muestra como un gran destino turístico, con puntos de interés como la fortaleza de Kalemegdan, el bohemio barrio de Skadarlija, la iglesia de San Sava y los locales flotantes sobre el Danubio.

Finalmente, encontramos Vilna, capital de Lituania, que no solo es una de las ciudades bálticas más vivas, sino que incluso cuenta con un casco histórico considerado como Patrimonio Mundial. A diferencia de otras del escrito, además, está dominada por parques, colinas y zonas verdes, como la colina de Gediminas, aunque bien contrastada por sus respectivos destinos urbanos y arquitectónicos, el barrio de Užupis y la iglesia de Santa Ana.