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SOCIEDAD

Cada vez son más los aparcamientos públicos que prohíben la entrada a coches eléctricos

El principal motivo es el temor a que estos vehículos incendien

Este coche eléctrico es español, llega a los 326 CV y cuesta a partir de 36.000 euros sin ayudas

Este coche eléctrico es español, llega a los 326 CV y cuesta a partir de 36.000 euros sin ayudas

A medida que pasan los años, se está impulsando el uso de vehículos eléctricos en el país. Aunque España todavía no esté en la parte alta de la lista de países con mayor adopción de este tipo de coches, ya es frecuente verlos en las carreteras.

Precisamente es por eso que ha surgido una nueva polémica relacionada con el estacionamiento de los vehículos eléctricos. Una que no tiene nada que ver con las estaciones de carga o dónde aparcarlos, sino con los aparcamientos públicos, que cada vez son más los que están prohibiendo la entrada a coches eléctricos.

¿El motivo? Miedo a que se incendien y pongan, en consecuencia, en peligro otros vehículos y la estructura general de todo el aparcamiento. "Ante los posibles riesgos de incendio que supone un coche 100% eléctrico, está prohibido el acceso de dichos vehículos en el garaje", se puede leer en una nota en un aparcamiento público del centro de Madrid.

Y no son solo los aparcamientos públicos los que están prohibiendo la entrada a los vehículos eléctricos: algunos hospitales también están en contra de este tipo de coches y de su ingreso en sus instalaciones y zonas de aparcamiento por el mismo motivo.

Un coche eléctrico puede incendiarse por distintos motivos, como por ejemplo un cortocircuito provocado en la zona de las baterías (la parte baja del chasis) tras un fuerte golpe que puede ser ocasionado por un accidente.

Sin embargo, lo que preocupa a la mayoría de las empresas no es que sea fácil o no que un coche eléctrico se incendie, sino lo difícil que es extinguir este tipo de fuegos. ¿Por qué? Porque las baterías pueden seguir generando calor incluso después de haber apagado las llamas visibles.

Si las baterías no se han enfriado por completo, el hecho de que se produzca en sus celdas una reacción química interna hace que horas o incluso días después del incendio pueda provocarse otro fuego.

Además, los incendios de los coches eléctricos liberan muchos gases nocivos y tóxicos y que son altamente inflamables, lo que, evidentemente, es muy contraproducente a la hora de intentar que un incendio no se propague. Es por todas estas razones que los conductores de los coches eléctricos se están encontrando con cada vez más trabas para aparcar sus vehículos.