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Los veterinarios coinciden: los perros que se alegran al ver a sus dueños volver a casa no es un síntoma de felicidad

Este comportamiento común en perros puede afectar a su corazón

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David Cruz

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Muchos dueños interpretan la gran efusividad con la que sus perros los reciben al llegar a casa como una señal evidente de felicidad. Sin embargo, los expertos advierten que este comportamiento puede ocultar un problema más serio: estrés o ansiedad por separación.

Es habitual que los perros ladren, salten o se muestren muy nerviosos cuando sus dueños regresan. En algunos casos, incluso pueden llegar a orinarse debido a la excitación del momento.

Aunque esto pueda parecer entrañable, en realidad los veterinarios explican que una reacción tan intensa no es una señal de bienestar, sino todo lo contrario.

Los perros son animales sociales y afectuosos, por lo que es completamente normal que se acerquen a saludar de forma tranquila. El problema surge cuando esa bienvenida es desproporcionada. Un nivel de agitación que indica que el animal no ha gestionado la ausencia de su dueño, sufriendo durante el tiempo en el que este ha estado fuera.

Un perro de la raza Golden Retriever posa en el maletero de un coche, en el que se dispone a viajar.

Un perro de la raza Golden Retriever posa en el maletero de un coche, en el que se dispone a viajar. / MARINA VILANOVA / Bcn

Además, este pico de excitación puede afectar a su salud. En perros de edad avanzada, estos episodios de estrés pueden provocar una sobrecarga en el corazón, aumentando el riesgo de problemas cardiovasculares.

¿Cómo podemos corregir este comportamiento? Modificando las rutinas diarias, sobre todo en los momentos de salida y llegada a casa. Muchos dueños cometen el error de hacer despedidas largas y repletas de emoción, así como saludos excesivos al volver. Algo que refuerza la sensación de incertidumbre del animal.

Los veterinarios recomiendan hacer despedidas breves, de apenas unos segundos y evitar montar escenas al volver. De esta forma, el perro entiende que la salida de su dueño no es un acontecimiento preocupante.

Poco a poco, con el transcurso de las semanas, estos pequeños cambios ayudan a controlar y reducir la ansiedad del animal, estando mucho más tranquilo cuando el dueño está fuera de casa.