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ESPAÑA

La UE lleva a España ante la justicia por no actualizar las normas sobre tamaño empresarial

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea se encargará de revisar el caso después de la demanda de la Comisión Europea

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, da inicio oficialmente a la reunión semanal del Colegio de la Comisión Europea en Bruselas

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, da inicio oficialmente a la reunión semanal del Colegio de la Comisión Europea en Bruselas / OLIVIER MATTHYS / EFE

Cristian Miguel Villa

Cristian Miguel Villa

La Comisión Europea ya ha tomado la decisión: España está demandada (junto a Malta) ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Y el motivo es bien claro: no se ha adaptado la legislación que requiere actualizar los criterios por los cuales se clasifica una empresa según su tamaño.

La medida de la Unión Europea que España no ha cumplido bajo plazo

Hay cuatro tamaños distintos bajo los que se organiza el espectro de las empresas: micro, pequeñas, medianas y grandes. En 2023, la Unión Europea aprobó una normativa mediante la que se actualizan los límites económicos para determinar el tamaño de una empresa considerando la inflación desde 2013.

El objetivo de la normativa en cuestión es bien claro: evitar que muchas pymes cuenten con obligaciones administrativas que deberían estar pensadas para compañías más grandes, buscando así alcanzar un mercado más justo para todos los participantes.

La Comisión Europea dio de plazo hasta el 24 de diciembre de 2024 para informar de que se había completado la incorporación de la legislación en cuestión. Sin embargo, España nunca llegó a notificar de manera oficial que había implementado los pertinentes cambios.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. / EFE

Hay que decir que la denuncia de Bruselas no llega como primera medida; aparentemente, España había recibido ya varios avisos formales además de dictámenes previos, por lo que la denuncia se establece como una medida de último recurso.

La Unión Europea cree que es imperativo que estos criterios se adopten en la totalidad del territorio para garantizar que existe una igualdad de condiciones entre empresas dentro del ámbito europeo, evitando que algunos países proporcionan reglas más laxas que otros.

Lógicamente está por ver cuáles son las consecuencias de la demanda de Bruselas, pero en un principio hay que asumir que España acabará por implementar la pertinente legislación para así equiparar sus condiciones de mercado a las del resto de Europa.

La gran pregunta ahora es por qué España no adaptó la normativa dentro del plazo establecido. Se trata de una situación que podría haberse evitado si la normativa se hubiera adaptado dentro del plazo establecido.