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ECONOMÍA

El Tribunal Supremo se pone serio y otorga una pensión vitalicia de 1.400€ a una mujer que lleva 24 años sin trabajar

La justicia toma partido en una disputa con su exmarido que llevaba años sin resolverse

Mujer en edad de jubilación

Mujer en edad de jubilación

Ramón Baylos

Ramón Baylos

El Tribunal Supremo ha protagonizado uno de los casos más insólitos de los últimos años relacionados con el asunto de las pensiones. En él, la justicia ha otorgado un sustento vitalicio de 1.400 euros a una mujer que llevaba 21 años sin trabajar.

Esta historia se remonta a hace unos años, momento en el que la mujer de 61 años se vio obligada a dejar su trabajo a cargo del cuidado de su familia y, sobre todo, de cara a apoyar la carrera profesional de su marido.

No obstante, el matrimonio se separó tiempo después; momento en el que el siguió manteniendo a la que para entonces era su exmujer con una paga superior a los 4.000 euros en formato mensual.

Esto último acabó constando como un factor decisivo para la decisión recién tomada del Tribunal Supremo, dado que dicha manutención provocó que la mujer dependiera completamente de su exmarido a nivel económico.

Tras la separación en el año 2014, el Juzgado de Primera Instancia dictaminó que solo podía recibir una pensión de 1.000 al mes durante un máximo de 12 pagas. Algo ante lo que la mujer no estuvo conforme y que constó como razón principal para su recurso ante la Audiencia Provincial.

En esta fase, la justicia hizo que cambiaran las tornas y obligo al exmarido a pagarle una pensión compensatoria de 2.000 euros al mes. Ante esta situación, tomó la decisión de contraatacar acudiendo al Tribunal Supremo, pero la jugada no le salió del todo bien.

El marido exponía como motivo principal del recurso el argumento de que su exmujer no había buscado empleo activamente desde la separación, pero el Tribunal Supremo se puso serio al respecto.

Este último consideró que el sacrificio que la mujer hizo para cuidar de su familia (y el que ahora era su exmarido) consta como el principal motivo de peso por el que lo tendrá muy difícil volver a la vida laboral al encontrarse desactualizada profesionalmente. Así, la justicia lanzó una última sentencia definitiva: la mujer recibiría una pensión vitalicia de 1.400 euros al mes de carácter indefinido.