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La Torre de Collserola: cómo Norman Foster dio vida a uno de los mayores símbolos de Barcelona

El arquitecto ideó una de las estructuras más emblemáticas de la región

Torre Collserola

Torre Collserola

La Torre de Collserola se ha convertido en una de las estructuras más emblemáticas de la región Barcelona a causa de una historia que no mucha gente conoce, pero no por ello es menos simbólica para la ciudad.

Su responsable recibe el nombre de Norman Foster, arquitecto que ideó la edificación allá por el año 92 con motivo de los Juegos Olímpicos de Barcelona que tuvieron lugar durante el mismo.

Situada en Turó de la Vilana, hay que decir que se trata de una torre que alcanza los 288 metros, aunque bien es cierto que posee otros elementos que hacen que su silueta sea única en el mundo de la arquitectura.

Desde su fuste hueco de hormigón armado que sirve como eje central hasta las 13 plataformas modulares que se suspenden alrededor de la misma, dándole una forma tremendamente particular.

No obstante, la importancia de la Torre de Collserola no solo tiene que ver con el motivo por el que se concibió en un primer momento, sino por la idea de que se ha terminado integrando a la perfección en la sociedad barcelonesa.

En este mismo sentido, la Torre de Collserola se corresponde actualmente con uno de los miradores públicos más visitados de la zona tanto por su altura como por el hecho de que ofrece una visión panorámica de la ciudad.

Algo que evidencia la idea de que Norman Foster ha terminado cumpliendo el objetivo que se propuso a la hora de construirla, el cual sería el de hacer que se convirtiera en un auténtico símbolo de la Comunidad Autónoma.

De esta manera, la Torre de Collserola se yergue como una edificación emblemática de la región, cuyo valor turístico aumenta de forma incalculable con el paso de los años.