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VIAJES

Ni Toledo ni Ávila: este pequeño pueblo de Castellón es una joya medieval rodeada de murallas

Situado sobre una muela rocosa y rodeado de murallas medievales, este municipio castellonense se ha convertido en una de las escapadas más espectaculares de España

Morella

Morella / 5

Hay pueblos que destacan por sus playas, otros por su gastronomía y algunos por su patrimonio histórico. Pero pocos consiguen impresionar incluso antes de cruzar sus calles. Eso es precisamente lo que ocurre con Morella, considerado por muchos como uno de los pueblos amurallados más bonitos de España.

Ubicado en el interior de la provincia de Castellón y con apenas 2.500 habitantes, este municipio se alza sobre una gran muela rocosa coronada por un castillo de origen islámico que domina todo el paisaje. A medida que uno se acerca por carretera, la imagen resulta difícil de olvidar: kilómetros de murallas medievales abrazan el casco urbano mientras ascienden siguiendo la forma natural de la montaña.

Entrar en Morella supone atravesar antiguas puertas fortificadas y comenzar un recorrido entre calles estrechas, empedradas y en pendiente que conservan intacta buena parte de su esencia medieval. El castillo se convierte en una referencia constante durante el paseo, visible prácticamente desde cualquier punto del municipio.

Muralla de Morella

Muralla de Morella / 5

Uno de los elementos más llamativos es precisamente su sistema defensivo. Las murallas, levantadas hace siglos, rodean casi por completo el núcleo histórico y están acompañadas de torres y accesos que refuerzan esa estética de ciudad fortificada que ha convertido a Morella en un destino turístico muy popular.

Pero el atractivo del municipio no termina ahí. En su término municipal también se encuentran conjuntos de arte rupestre levantino declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, un valor histórico y cultural que amplía todavía más la importancia del enclave.

A lo largo de los años, Morella ha aparecido de forma recurrente en rankings y listados dedicados a los pueblos más bonitos de España. Su combinación de patrimonio, historia, entorno natural y arquitectura medieval hacen que muchos viajeros lo consideren una escapada imprescindible dentro de la Comunidad Valenciana.

Más allá de las fotografías panorámicas y del impacto visual de sus murallas, el pueblo ofrece también plazas históricas, edificios góticos, gastronomía típica del Maestrazgo y miradores desde los que contemplar uno de los perfiles urbanos más reconocibles del país.