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TRABAJO

La situación que muchos callan: si cobras menos que tu compañero, puedes reclamar (y así funciona)

Si crees que cobras menos de lo que deberías la ley te ampara

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, la semana pasada.

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, la semana pasada. / Rober Solsona

Estás hablando con un compañero de trabajo y de repente te das cuenta de que este cobra más dinero que tú a pesar de que vuestras funciones son prácticamente idénticas. Si eso te molesta, que sepas que no tienes por qué tragar con ello.

La ley que debes conocer para cobrar un salario justo

El Estatuto de los Trabajadores, concretamente el artículo 28, recoge que todo trabajador debe percibir un mismo salario por un trabajo de igual valor. Es decir, incluso si las funciones no son completamente iguales, si el valor de las mismas lo es también se aplica.

Esto implica que el artículo 28 defiende a los trabajadores de toda posible discriminación, ya sea esta por género, raza u orientación sexual. Todo lo externo a lo laboral no debe tener impacto alguno en el salario de los empleados.

Si bien es cierto que el empleado puede reclamar legalmente en cuanto determine que su salario está por debajo de las condiciones de otro trabajador de mismas responsabilidades, la empresa puede defender la diferencia salarial en cuestión, alegando razones como antigüedad o complementos.

Obviamente, si la defensa de la empresa no es convincente se debe seguir de un cambio de salario siguiendo el artículo 28. Es por ello también que toda empresa cuenta con la obligación de mantener un registro salarial público.

La ley regula esta necesidad para mantener un control sobre la gestión de las empresas. Dicho registro salarial sirve, por lo tanto, para que los representantes de los trabajadores puedan acceder a los datos que sean pertinentes.

El artículo 28 fue así ideado para favorecer la creación de entornos laborales adecuados. Al fin y al cabo, si se pudiera alterar el salario de un trabajador libremente por cuestiones no relativas a las profesionales, surgirían toda clase de brechas de tipo social y laboral difíciles de controlar.

¿Te ha ocurrido alguna vez una situación parecida o te encuentras justamente sufriendo una discriminación salarial de algún tipo? Si es así, no dudes en consultar a representantes legales, la ley en este caso está claramente de tu parte.