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COLECCIONISMO

¿Una simple moneda? Si la conservas pueden llegar a pagar más de 200.000 euros por ella

Esta moneda de hace 50 años de Estados Unidos está volviendo locos a los coleccionistas, que están dispuestos a pagar muchísimo dinero por ella.

La moneda de un dólar de Eisenhower

La moneda de un dólar de Eisenhower

Álex Pareja

Álex Pareja

El interés por el denominado "dólar de Eisenhower", una moneda estadounidense acuñada hace más de 50 años, ha crecido en los últimos tiempos entre los coleccionistas gracias a una particularidad en su producción que la eleva por encima de las comunes (y por la que pueden llegar a pagar cantidades absurdas de dinero).

El detalle que la hace excepcional

Esta pieza de 1 dólar honra a Dwight D. Eisenhower en el anverso y celebra el alunizaje del Apolo 11 en el reverso, emitida entre 1971 y 1978 con tiradas limitadas que no circularon de forma masiva en Estados Unidos, lo que ya de por sí la convierte en una pieza de interés entre los coleccionistas.

Pero su verdadera rareza radica en variantes con errores de fabricación o composiciones especiales, como plata al 40%, que alteran su peso o diseño de forma sutil pero detectable al examinarla con atención. Se cumplen, por tanto, varios factores que vuelven locos a los expertos: rareza y errores muy poco comunes.

Aunque su valor nominal es de solo 1 dólar, en subastas numismáticas ha alcanzado cifras que superan los miles de euros, dependiendo del estado y el tipo de anomalía, como ausencia de marca de ceca o golpes dobles en la acuñación. La sorpresa llega con el precio que han alcanzado algunas piezas concretas.

En sitios especializados y plataformas de subastas, hay ejemplares certificados en alta graduación que se venden por hasta 264.000 dólares o más (unos 224.000 euros), sobre todo los prototipos únicos o con fallos como planchas equivocadas. Incluso versiones en buen estado pero que han circulado de forma habitual atraen grandes ofertas, lo que dice mucho sobre esta moneda.

El auge del coleccionismo de monedas y, en concreto, de piezas como los llamados dólares Eisenhower refleja cómo algunas imperfecciones técnicas o ediciones conmemorativas transforman objetos cotidianos en piezas codiciadas con un potencial económico desorbitado.

Si por casualidad conservas alguna de estas monedas, valora su peso, inscripciones y marcas con lupa o pesándola, y consulta a numismáticos profesionales para autentificarla, ya que el grado de conservación influye decisivamente en su cotización.