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Ronaldo Nazário recuerda lo que le hizo un compañero de la selección brasileña: "No lo podía creer"

El brasileño colgó las botas en el año 2011

Ronaldo Nazario

Ronaldo Nazario / EFE

Andrea Riera

Andrea Riera

Ronaldo Nazario es una de las mayores leyendas del fútbol. El brasileño, apodado como 'El Fenómeno' pasó por clubes como el P.S.V., el Barcelona, el Real Madrid o el A.C. Milán, entre otros.

El delantero marcó 310 goles y repartió 75 asistencias en 481 partidos, además de ganar el Balón de Oro en dos ocasiones, 1997 y 2002. Sin embargo, las lesiones marcaron la recta final de su carrera en febrero de 2011.

Hace unos días el presidente del Valladolid concedió una entrevista para 'Charla Pódcast' en la que recordó cómo le afectaron sus lesiones: "En 1998 comencé a sentir una leve tendinitis y terminé bien el Mundial. Pensé que era algo normal que les pasa a muchos jugadores. A partir de 1999 empezó a empeorar mucho hasta que se rompió parcialmente".

Seis meses después, el jugador tuvo una recaída: "Al principio pensé que me habían tirado con una piedra o un tiro. Me caí y puse la mano en la rodilla para sujetarlo y fue cuando me di cuenta de que algo se había roto y me hizo pensar en la cabeza. Empecé a llorar no de dolor, sino de miedo y me pregunté '¿qué me está pasando?, mi carrera y mi vida se acabaron".

Ronaldo Nazario jugó 163 partidos con la Selección Brasileña y marcó nada más y nada menos que 127 goles.

El brasileño aprovechó la entrevista para explicar una anécdota junto a Vampeta cuando jugaba en el Inter de Milán: "Él se quedó en mi casa y tenía una bodega con 100 botellas y yo me fui a Brasil. Se bebió todo".

El delantero aseguró que dos semanas después se terminó todas las botellas de vino y que abrió más cajas hasta que encontró un vino que era muy especial para él: "Era una botella de 1976, el año en que nací, que había comprado en un restaurante de París por 10.000 euros. Era un vino caro que no iba a beber, estaba destinado a ser almacenado. Él y sus amigos, en mi apartamento, abrieron esta botella".

Tras esto, Ronaldo explicó que Vampeta "cogió unos vasos de plástico, lo sirvió, se lo bebió e hizo una mueca de disgusto diciendo: 'Hace un calor infernal, ¿tiene hielo?". El brasileño "no lo podía creer, porque era solo un vino de exhibición".