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MONEDAS

La razón por la que esta moneda de 50 céntimos puede llegar a valer más de 1.000 euros

Se trata de un ejemplar que cuenta con un factor distintivo en el mundo de la numismática

Moneda de 50 céntimos

Moneda de 50 céntimos

Ramón Baylos

Ramón Baylos

El mundo de la numismática es tremendamente complejo: existen cientos de ejemplares de monedas, y hay algunos en concreto que pueden alcanzar cifras de órdago en subastas organizadas por coleccionistas.

Lo mejor de todo es que dichas monedas no tienen por qué corresponderse con auténticas antigüedades: hay monedas que salieron junto al euro que se pueden vender por un auténtico dineral si encontramos a la persona adecuada.

Y, precisamente, una de las más llamativas tiene que ver con una moneda de 50 céntimos que es más común de lo que parece y cuyo valor puede alcanzar incluso los 1.000 euros.

En este caso estamos hablando, concretamente, de la moneda de 50 céntimos del Rey Alberto II, la cual fue emitida en el año 1999 en Bélgica. Pero, ¿por qué vale tanto dinero en comparación a otros ejemplares?

La clave aquí tiene que ver con dicha moneda cuenta con un defecto concreto de fabricación: muchas de las mismas se emitieron con un fallo de simetría en la franja de estrellas que rodea la figura del Rey Alberto II.

Esto es lo que hace que tenga un valor sumamente alto y muchos coleccionistas codicien esta moneda, cosa que suele ocurrir más a menudo de lo que parece dentro del mundo de la numismática.

Y es que el hecho de que una moneda cuente con un defecto de fabricación hace, automáticamente, que se convierta en un ítem único en el mundo, dado que no existe otro igual en circulación.

Por tanto y en caso en caso de que creas tener en tu posesión una de esas monedas, lo mejor que puedes hacer es llevarla a un tasador antes de deshacerte de ella por aquello de que podrías haber perdido hasta 1.000 euros sin saberlo.