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SEGURIDAD SOCIAL

Un profesor de 65 años, a punto de jubilarse: "Cobrar 2.600 euros de pensión es injusto"

Este docente cree que no es justo la enorme desigualdad que existe en algunas jubilaciones

Jubilación

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David Cruz

David Cruz

Cuando estamos a punto de jubilarnos, suele pasar que pensamos mucho en la pensión que se nos va a quedar. Sin embargo, un profesor de 65 años ha sorprendido a las puertas de la jubilación por la reflexión que hace acerca del actual sistema de pensiones.

El docente, que trabaja en Renania del Norte-Westfalia (Alemania) y que ha hablado para la prensa nacional, recibirá una pensión de 2.600 euros brutos mensuales, insuficiente en comparación con la de otros compañeros que desempeñan el mismo trabajo.

Aunque sus ingresos rondarán los 2.100 euros netos al mes, considera que existe una clara desigualdad en el sistema educativo alemán que le ha terminado perjudicando económicamente.

Jubilados de vacaciones

Jubilados de vacaciones / Freepik.

Según explica el procesor, su pensión se compone de unos 2.200 euros procedentes del sistema general y de 400 euros de prestaciones complementarias. Sin embargo, subraya que solo alcanza esa cifra por haber ocupado un cargo directivo durante más de 15 años.

El problema, señala, es la diferencia existente con los profesores funcionarios. Mientras que estos pueden cobrar pensiones próximas a 4.000 euros mensuales, los docentes asalariados quedan muy por debajo, pese a ejercer prácticamente las mismas funciones en el aula.

El sistema de pensiones alemán calcula la pensión en función del último salario y los años trabajados. Por cada año cotizado, se acumula aproximadamente un 1,8% del sueldo, con un límite cercano al 70% del salario final. En muchos casos, los funcionarios alcanzan ese máximo tras décadas de servicio al estado.

Tal y como comenta este docuente, se trata de una situación estructural muy difícil de cambiar a día de hoy. En su opinión, responde a una lógica económica que beneficia a las administraciones a corto plazo, ya que no deben asumir ciertas cotizaciones en el caso de los funcionarios.

Además. considera que existe falta de voluntad política en Alemania para afrontar esta clara desigualdad: "nadie se atreve a cambiarlo". Una situación que en menor medida también se da en España, donde asalariados suelen tener pensiones más bajas que funcionarios en el mismo puesto de trabajo.