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Una peluquera alerta: el error con el champú que cometen muchas personas con canas

El champú violeta no es mágico: una profesional explica cada cuánto usarlo para no arruinar el blanco

Cuidado si tienes canas: este error con el champú es más común de lo que crees, según una peluquera

Cuidado si tienes canas: este error con el champú es más común de lo que crees, según una peluquera

David Cruz

David Cruz

Las canas forman parte de la evolución natural del cabello y, bien cuidadas, pueden verse luminosas, limpias y con una textura saludable.

Sin embargo, uno de los errores más frecuentes es pensar que basta con utilizar champú violeta para mantenerlas en buen estado. Así lo advierte la peluquera Karen Guerreiro, que explica que el abuso de este producto puede tener el efecto contrario al deseado.

"El champú violeta no es el santo grial de los cabellos con canas. Si se usa de forma continuada, el pelo puede adquirir un tono azulado difícil de corregir", señala la experta. Por eso, su recomendación es clara: utilizarlo solo cada 15 días y no convertirlo en el champú habitual.

Según explica, el champú debe elegirse en función del cuero cabelludo, no del color del cabello. Si el cuero cabelludo es graso, conviene optar por un champú de volumen; si el cabello está seco en medios y puntas, el tratamiento debe aplicarse solo en esas zonas mediante mascarillas o sérums. Además, insiste en evitar siempre los sulfatos, ya que resecan y sensibilizan aún más el cabello canoso.

Otro consejo clave es alternar productos y no usar siempre el mismo champú. Lo ideal es contar con uno de uso frecuente y otro específico según las necesidades del cuero cabelludo, utilizándolos en lavados distintos.

En peluquería, además, existen tratamientos profesionales que ayudan a neutralizar el tono amarillo y a matizar el blanco, especialmente cuando las canas proceden de una base oscura.

Guerreiro también desmonta uno de los grandes mitos: a partir de los 50 años el cabello no se estropea, simplemente cambia. Disminuye la melanina, baja la hidratación natural y la textura se transforma, pero con los cuidados adecuados las canas pueden convertirse en un rasgo elegante y favorecedor. La clave, insiste, está en entenderlas y tratarlas como lo que son: un cabello con necesidades diferentes.