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La nueva vida de Miki Molina, actor de “Ana y los siete”, en un pueblo burgalés de seis habitantes entre gallinas, vacas y un huerto

El actor, que está a punto de cumplir 63 años, ha dejado atrás los focos para disfrutar de una vida tranquila rodeado de naturaleza y animales

Miki Molina

Miki Molina / 5

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Durante las décadas de los ochenta y noventa, Miki Molina fue uno de los rostros habituales de la televisión y el cine español. Hijo del cantante Antonio Molina y hermano de la actriz Ángela Molina, el intérprete alcanzó una notable popularidad gracias a su trayectoria profesional y a su participación en producciones como "Ana y los siete" y "Centro Médico". Ahora, sin embargo, su vida transcurre muy lejos de los focos.

El actor ha encontrado su lugar en un pequeño pueblo burgalés en el que apenas viven seis personas. Allí ha cambiado los platós, los estrenos y la exposición mediática por una rutina mucho más ligada a la naturaleza. Gallinas, vacas, corzos y jabalíes forman ahora parte de su entorno cotidiano, en un escenario en el que también cultiva su propio huerto y disfruta de una vida mucho más pausada.

Miki Molinaa

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La decisión de abandonar el ritmo de vida anterior no ha sido casual. Molina, que está cerca de cumplir 63 años, considera que ha llegado a una etapa en la que quiere disfrutar de las cosas de otra manera. “Tomé la decisión de irme al campo”, explica en declaraciones a LOC, antes de reconocer que el paso de los años se empieza a notar tanto físicamente como a nivel intelectual.

Su relación con la vida pública también ha cambiado. Durante años, su nombre apareció con frecuencia en la prensa del corazón, especialmente por sus relaciones sentimentales con personajes conocidos. Entre ellas estuvieron su romance con Ana Obregón y su matrimonio con Lydia Bosch, con quien tuvo una hija. Sin embargo, aquella exposición mediática forma ahora parte de una etapa que el actor parece haber dejado definitivamente atrás.

Ya estoy fuera del sistema”, asegura Molina al hablar de su nueva vida. El intérprete considera que la sociedad ha cambiado y que actualmente se ha impuesto una dinámica con la que ya no se siente identificado. “Han cambiado la calidad por la cantidad”, afirma, justificando en parte su decisión de alejarse de ese entorno.

Su nueva rutina está marcada por la tranquilidad y por el contacto permanente con los animales. Entre todos ellos destaca Alma, su border collie, de la que el actor habla con especial cariño. “Estoy enamorado de ella”, reconoce. Incluso cuenta cómo la perra disfruta reuniendo a las vacas cuando sale a jugar con ellas.

Para Molina, precisamente esa ausencia de prisas es una de las grandes ventajas de su nueva vida. “Mi vida no es acelerada, tiene otro tempo”, explica. El actor considera que ha encontrado en el campo una manera de vivir más acorde con el momento personal en el que se encuentra, lejos de la presión y el ritmo de sus anteriores años.

Miki Molina, actor

Miki Molina, actor / 5

El cambio también se refleja en su vida sentimental. Molina asegura que lleva cuatro años sin pareja, aunque eso no significa que eche en falta compañía. Su principal vínculo familiar son sus cuatro hijos, nacidos de tres relaciones diferentes, a los que dedica palabras especialmente cariñosas: “Son como cuatro soles con un gran corazón”.

La relación con las madres de sus hijos también parece mantenerse en buenos términos pese a la distancia. “Me llevo bien a pesar de la distancia”, explica el actor, que asegura que no existen asperezas entre ellos y que mantienen el contacto a través de sus hijos. “Ellos ya saben de qué pie cojeamos cada uno”, añade con naturalidad.

Así, la nueva vida de Miki Molina representa un cambio radical respecto a la imagen que durante décadas tuvo ante el público. El actor ha pasado de los escenarios y la televisión a un pequeño pueblo burgalés donde apenas quedan seis habitantes, rodeado de animales, naturaleza y trabajo cotidiano. Una elección con la que, lejos de echar de menos los focos, parece haber encontrado precisamente lo que buscaba: un ritmo de vida más tranquilo y una nueva forma de disfrutar de esta etapa.