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La nueva vida de Andrés Iniesta lejos del fútbol: así es su casa en Dubái con gimnasio

Lujo, tranquilidad y familia: así es la nueva vida del ex futbolista

La nueva vida de Andrés Iniesta lejos del fútbol: así es su casa en Dubái con gimnasio

La nueva vida de Andrés Iniesta lejos del fútbol: así es su casa en Dubái con gimnasio / SAVE THE CHILDREN

David Cruz

David Cruz

Después de haber colgado las botas de fútbol, Andrés Iniesta ha dado comienzo a una nueva etapa vital lejos de los focos del fútbol europeo. El ex jugador del FC Barcelona y de la selección española vive en estos momentos en Dubái junto a su mujer, Anna Ortiz, y sus cinco hijos, en una impresionante vivienda que refleja a la perfección el momento personal que atraviesa el manchego.

La familia ha apostado por una vida tranquila y muy centrada en el hogar y su casa es el mejor ejemplo. Se trata de una residencia amplia, moderna y completamente adaptada a las necesidades de una familia numerosa según comenta la revista Semana.

Los espacios abiertos, la luz natural y la conexión constante con el exterior son algunas de las claves de una vivienda diseñada para el bienestar diario.

En cuanto al interior, destaca por su estilo contemporáneo, con tonos neutros como el blanco y el beige, grandes ventanales y estancias diáfanas que aumentan la sensación de amplitud que buscaba la familia.

El salón y el comedor forman un espacio único abierto, pensado para compartir tiempo en una familia, celebraciones y momentos de descanso. Todo está cuidado al detalle, pero sin excesos, priorizando la funcionalidad y la comodidad.

Uno de los espacios más únicos de la vivienda es el gimnasio privado, estancia donde Iniesta mantiene su rutina deportiva mientras se forma como entrenador. Aunque el manchego haya dejado el césped, el fútbol sigue estando muy presente en su día a día.

El otro gran protagonista de la casa es el exterior: un inmenso jardín con piscina y varios porches que se han convertido en el centro de la vida familiar. Allí, la pareja comparte momentos únicos con sus hijos, celebraciones y momentos de desconexión alejados de la presión mediática a la que ya estaban acostumbrados.