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Niño Becerra sugiere cómo afrontar el problema de los altos precios de los alquileres: "Gritamos mucho, pero protestamos poco"

El economista catalán ha dado su opinión en el programa 'La Ventana' de la Cadena Ser

Santiago Niño Becerra

Santiago Niño Becerra / TV3

Pol Langa

Pol Langa

Barcelona

El acceso a la vivienda se está convirtiendo en un problema crónico para la sociedad española, sobre todo para las personas más jóvenes. Los altos precios, tanto de alquiler como de compra, en las grandes ciudades del Estado supone un grave problema para el sistema.

En este sentido, recientemente se ha dado a conocer el descenso del 33% en la oferta de vivienda para largas estancias, puesto que los arrendadores prefieren fraccionar las estancias para poder sacar un rédito económico mayor.

Ahora, Santiago Niño Becerra ha dado su opinión respecto a este tema. Es un economista español y catedrático de Estructura Económica en el Instituto Químico de Sarriá de la Universidad Ramón Llull de Barcelona desde 1994. Lo ha hecho en el programa 'La Ventana' de la Cadena Ser, que presenta el periodista Carles Francino.

La explicación está en la oferta de bienes

"Estamos en el sistema capitalista y el que manda es el mercado. El problema de la vivienda reside en que la oferta es muy inferior a la demanda", indicaba el economista catalán como elemento central del problema. Ante esta situación, explica, "la demanda está dispuesta o forzada a aceptar lo que le den", algo que sucede en cualquier sistema que tome de referencia la ley de la compra y venta.

Otro de los temas que se trataron fue el de la comparativa entre las diferentes generaciones en relación con la oferta de bienes: "Ahora es muy superior a la de los años cincuenta", explicaba. Según Niño Becerra, el principal motivo de la capacidad económica inferior de los jóvenes de hoy respecto a los de las generaciones anteriores es que "los españoles prefieren gastarse el dinero ahora en bares, restaurantes, vacaciones, aumentando el gasto alrededor del 20%. El de los bienes duraderos se ha reducido". Como antes la oferta de bienes no era tan amplia, las inversiones y gastos de la gente se concentraban en menos cosas.

Sin embargo, cree que la situación no cambiará a menos que la sociedad ponga los puntos sobre las íes: "No hay una contestación social. Esto parará cuando la oferta se dé cuenta de que la demanda no puede pagar más. Un señor sueco me decía que los españoles tenemos un problema: gritamos mucho, pero protestamos poco", comentaba.

En este sentido, ha recordado la huelga de inquilinos que se vivió en Barcelona en 1931, algo que quiere replicar ahora Madrid. El próximo domingo 13 de octubre la capital española acogerá una huelga de alquileres, que organiza el Sindicato de Inquilinos, para protestar por el elevado precio de los alquileres.