Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

SUPERMERCADOS

Las mejores patatas fritas de bolsa que puedes comprar en el supermercado, según la OCU

Las patatas fritas de bolsa de supermercado se han puesto a examen y este es su resultado para la OCU.

Patatas fritas de bolsa

Patatas fritas de bolsa

Álex Pareja

Álex Pareja

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha analizado decenas de patatas fritas de bolsa disponibles actualmente en diferentes cadenas de supermercados, destacando aquellas con composiciones más limpias y equilibradas para definir cuáles son las mejores que podemos comprar.

Las patatas fritas que lideran la clasificación

Entre las mejor valoradas figuran los nachos ecológicos de trigo sarraceno de Sol Natural, con una puntuación de 87 sobre 100 por su mínima sal (solo un 0,4%), grasas saludables en proporción adecuada (8,1%) y ausencia total de aditivos artificiales o colorantes.

Las patatas fritas sin sal añadida de Veritas también sobresalen, preparadas exclusivamente con patata y aceite de oliva, sin aromas ni otros potenciadores de sabor. Estas patatas se alejan de los problemas mas comunes en otras opciones, como el exceso de sal, que en una ración típica de 40 gramos puede llegar al 4%, o el uso de colorantes como el E150d en marcas como Ruffles o Consum, criticado por posibles riesgos sanitarios.

La OCU sugiere buscar en las etiquetas aceites vegetales de calidad, poca cantidad general de ingredientes y sin sabores intensos que suelen enmascarar adiciones algo dudosas, optando por variedades ecológicas o sin sal para un aperitivo más sano, dentro de lo que cabe.

Otras opciones más sencillas como las patatas lisas o chips de legumbres también puntúan bien cuando mantienen esa cualidad de pocos ingredientes, con aceites vegetales de calidad como girasol o nabina, y sin exceso de sal marina, que no ofrece ventajas reales para la salud.

El 50% de los productos falla con puntuaciones por debajo de 40 por sus 520 kcal/100g promedio, hasta 44% de grasas y sal al 1,2-4%, más aditivos como el E150d en Ruffles jamón o Consum onduladas, y aromas en 16 variedades cuestionadas en Europa.

Así que ya sabes cuáles son las claves: que tengan pocos ingredientes en general, evitando sabores intensos o "extraños", mejor las variedades ecológicas y, preferiblemente, que no tengan sal o que su cantidad sea la más baja posible.