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Max Sandí, experto en mascotas: "Si tu perro hace esto en la cama, no es un problema de conducta"

Esto es lo que significa realmente que tu cachorro chupe mantas o peluches

Dos perros cachorros jugando

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Muchos dueños de perros se sorprenden al ver cómo su cachorro muerde una manta, un peluche o incluso su propia cama antes de quedarse dormido. Aunque pueda parecer una simple manía o un gesto sin importancia, los expertos explican que este comportamiento tiene relación con un mecanismo de calma y seguridad aprendido durante las primeras semanas de vida.

Esta conducta, conocida como "comportamiento de succión", aparece especialmente en cachorros y recuerda al acto de mamar de la madre. Por eso, en muchos casos, los perros realizan este gesto cuando están relajados, cansados o buscan confort. Lejos de ser una señal de rebeldía o mal comportamiento, suele interpretarse como una forma de autorregularse emocionalmente.

El fenómeno incluso ha sido analizado en estudios veterinarios publicados por la Journal of the American Veterinary Medical Association, donde se menciona el llamado "blanket sucking" o "flank sucking". Según estas investigaciones, algunos perros desarrollan este hábito como una respuesta de alivio emocional o como una conducta repetitiva vinculada al bienestar.

Los especialistas señalan que, en la mayoría de casos, no supone ningún problema. Si el animal se limita a mordisquear o chupar una tela mientras descansa y no muestra señales de ansiedad, se considera un comportamiento relativamente normal en determinadas etapas del desarrollo.

Sin embargo, el contexto cambia cuando esta conducta se vuelve excesiva. Los veterinarios advierten de que puede convertirse en un problema si el perro muestra nerviosismo constante, dependencia obsesiva de este hábito o llega a romper y tragarse trozos de tela. En esos casos, podría existir un componente compulsivo o relacionado con estrés y ansiedad.

Algunos expertos también apuntan a que este comportamiento puede ser más frecuente en cachorros separados demasiado pronto de la madre o en animales especialmente sensibles. Aun así, insisten en que cada perro tiene una personalidad diferente y que no todos desarrollan este tipo de hábitos.

En definitiva, ese gesto aparentemente extraño de dormirse abrazado a una manta mientras la mordisquea tiene una explicación mucho más emocional de lo que parece. Para muchos cachorros, se trata simplemente de una manera de sentirse protegidos y tranquilos en su entorno.