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María José Gómez Verdú, experta en protocolo: "Si las patatas acompañan una carne o cualquier plato principal que se come con cuchillo y tenedor, lo adecuado es tomarlas también con los cubiertos"

¿Las patatas fritas se comen con las manos o con cubiertos?

Las patatas fritas son un alimento clave

Las patatas fritas son un alimento clave

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David Cruz

David Cruz

¿Las patatas fritas se comen con la mano o con cubiertos? Es una de esas dudas que generan debate en cualquier mesa y que ahora ha resuelto María José Gómez Verdú, experta en protocolo y responsable de la cuenta de Instagram @protocoloyetiqueta.es, donde explica que la respuesta depende del contexto.

En uno de sus últimos vídeos, la especialista desmonta la idea de que exista una forma correcta de comer este popular acompañamiento. Según explica, las normas de etiqueta no se basan únicamente en el alimento, sino también en el tipo de comida con el que se sirve.

"Si las patatas acompañan una carne o cualquier plato principal que se come con cuchillo y tenedor, lo adecuado es tomarlas también con los cubiertos", señala Gómez Verdú.

En estos casos, las patatas forman parte del conjunto del plato y deben seguir las mismas normas de protocolo que el resto de alimentos que se vayan a consumir en el menú.

Eso sí, la experta aclara que la situación cambia cuando las patatas fritas acompañan comidas más informales: "cuando acompañan una hamburguesa, un sándwich o una comida de carácter informal que se toma con las manos, las patatas también pueden comerse con la mano sin que ello suponga una falta de protocolo".

De esta forma, podemos decir que el protocolo se adapta a las circunstancias y no impone una norma rígida para todos los escenarios. El objetivio, recuerda la especialista, es mantener la coherencia con el tipo de comida y el entorno en el que se desarrolla.

Para Gómez Verdú, el verdadero significado del saber estar consiste precisamente en comprender cuáles son estas diferencias y actuar con naturalidad: "la clave está en entender que las normas de etiqueta y protocolo no dependen solo del alimento, sino del contexto en el que se sirve y consume".

Su reflexión termina con una idea que resume la filosofía del protocolo contemporáneo: "porque en la mesa, como en la vida, el saber estar consiste en saber adaptarse a cada situación".