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Manolo, experto en primates: "Copito de Nieve fue un gran macho, blanco por fuera y gorila por dentro"

Este gorila blanco fue uno de los más famosos de España durante muchos años

Copito de Nieve, el gorila blanco

Copito de Nieve, el gorila blanco / 5

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Durante años, Copito de Nieve fue conocido en todo el mundo por su singular aspecto: un gorila completamente blanco debido a su albinismo. Sin embargo, quienes convivieron con él defienden que su historia va mucho más allá de su físico.

Así lo ha explicado Manolo, un cuidador con más de tres décadas de experiencia trabajando con primates, que ha recordado cómo era realmente el animal más emblemático del Zoo de Barcelona.

"Toda la gente recuerda a Copito por su color blanco, pero yo lo recuerdo por sus ojos, por su mirada, por su olor y por su cariño", explica en un vídeo publicado en TikTok. El cuidador asegura haber convivido durante 13 años con el famoso gorila y aprovecha el testimonio para desmontar algunos de los mitos que, según él, han acompañado a Copito de Nieve durante décadas.

Uno de los más conocidos es la idea de que el gorila "daba la espalda" a los visitantes. Manolo sostiene que no era un gesto de desprecio ni de rechazo. "Tenía fotofobia y fotosensibilidad por su albinismo", explica. Según relata, el animal simplemente trataba de protegerse de la luz debido a los problemas oculares derivados de su condición.

También niega otra de las historias más extendidas alrededor del primate: los supuestos intentos del zoo por conseguir otro gorila blanco. "Se habló de electroeyaculaciones, inseminaciones artificiales o cruces concretos, pero realmente no se hizo nada de eso", afirma. Según cuenta, Copito convivió siempre con un grupo estable formado por sus tres hembras y una de sus hijas.

El cuidador también rechaza que tuviera un carácter agresivo. Reconoce que era un animal "desconfiado", posiblemente por las cataratas derivadas de su albinismo, pero insiste en que fue “un gran macho” con su familia y con los trabajadores del zoo. "Fue un padrazo con Virunga y un abuelón con sus nietas", recuerda.

Más allá de la imagen mediática, Manolo asegura quedarse con el vínculo cotidiano que construyó con él durante años. "Cuando llegaba por la mañana y lo saludaba, yo no saludaba a un gorila blanco. Saludaba a Copi", afirma.

Su reflexión final resume cómo quiere que se recuerde al animal: "Blanco por fuera, gorila por dentro".