Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

EMPLEO

Manda “a la mierda” a su jefe y consigue que el despido sea considerado improcedente

Un trabajador de La Rioja se ha encontrado en una situación que puede ser sorprendente

La Justicia ratifica que llamar "gilipollas" a un jefe no es motivo de despido

La Justicia ratifica que llamar "gilipollas" a un jefe no es motivo de despido

SPORT.es

SPORT.es

Los despidos improcedentes han sido objeto de debate en el ámbito laboral, ya que las empresas deben cumplir con criterios específicos para justificar la extinción de la relación laboral por causas disciplinarias. En este contexto, el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja ha abordado un caso en el que se declaró improcedente el despido de un trabajador que, en un momento de frustración, dirigió una expresión grosera hacia su superior.

Según informa el medio Noticiastrabajo, en septiembre de 2023, el trabajador fue despedido por decir "vete a la mierda" a su superior durante una supervisión. Aunque la empresa consideró que esto violaba la buena fe contractual y era una falta grave, el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja determinó que no reunía la gravedad suficiente para justificar el despido.

El tribunal explicó que, aunque la expresión fue "desafortunada, grosera y vulgar", no cumplió con los requisitos de gravedad y culpabilidad exigidos por el Estatuto de los Trabajadores. Según la sentencia, "la falta cometida resulta atenuada en atención a la significación real" del hecho, que reflejaba un enojo más que un ataque personal hacia su jefe. La expresión, según el DRAE, significa "mandar a paseo", lo que restó gravedad al incidente.

Como resultado de esta declaración de improcedencia, el tribunal ordenó a la empresa optar entre readmitir al trabajador en sus mismas condiciones y pagarle los salarios de tramitación o indemnizarlo con una suma de 14.836,06 euros. Este caso resalta la importancia de evaluar cada despido de forma proporcional, considerando tanto la conducta del trabajador como las circunstancias en que ocurrió.