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Lidia Solís, camionera asturiana de 32 años, desvela su calvario: "Gasto 7.000 euros al mes en gasolina"

Lidia Solís lleva todo tipo de mercancías: desde alimentación hasta materiales de construcción

Lidia Solís, junto a su camión

Lidia Solís, junto a su camión / SPORT.es

Xavi Espinosa

Xavi Espinosa

Llenar el depósito en España requiere revisar con lupa los precios, ya que la diferencia entre estaciones de servicio puede suponer un ahorro importante. El caso de Lidia Solís, vecina de Cardo y con 32 años, no pasa desparecibido. Creció en un entorno muy ligado al transporte, ya que su padre, José Ramón, trabajaba recogiendo leche para Central Lechera Asturiana.

Desde muy joven mostró interés por los camiones y aprovechaba los fines de semana para acompañarlo, disfrutando de la experiencia desde dentro de la cabina.

Un cambio radical

Aunque esa afición siempre estuvo presente, decidió formarse en un ciclo de Formación Profesional como auxiliar administrativa, lo que le permitió comenzar su carrera en las oficinas de Baldajos. Con el paso del tiempo, optó por cambiar de rumbo y seguir aquello que realmente le motivaba, convirtiéndose finalmente en camionera.

"Quería un cambio en mi vida. Mi hermano (Alejandro), que también es transportista, me comentó que vendían un camión en Central Lechera. Me animé, lo compré, metí un chófer durante un tiempo. Saqué el carné de competencia profesional para el transporte y luego la autorización especial para transportar mercancías peligrosas. Empecé en abril de 2023 por aquí, haciendo viajes regionales, y después ya me metí en ruta nacional", afirma.

Duerme en el camión

Lidia recorre 15.000 kilómetros al mes, se hace España entera, y gasta unos 7.000 euros en gasolina. Con la guerra de Irán, la factura se disparó hasta los 9.000. "Al principio, lo notamos mucho", señala.

Tras tres años recorriendo carreteras, Lidia Solís asegura que disfruta plenamente de su profesión. Sale de casa los lunes y regresa los sábados, pasando toda la semana en ruta y descansando en su propio camión, un tráiler de 16 metros al que ha llamado “Reguerina”, en referencia a su hogar, La Reguera, y decorado con el escudo de su concejo, Gozón.

Según explica, no se le hace difícil ese ritmo de vida: lo que más valora es poder viajar constantemente y descubrir sitios nuevos. Para descansar, suele elegir áreas de servicio que cuenten con duchas y restaurante, donde pueda relajarse al final del día.

"Estamos sujetos al tacógrafo. Podemos conducir dos días a la semana diez horas, y tres días nueve horas. Procuro no acabar el disco para poder estacionar y pernoctar en un sitio seguro, porque está muy de moda rajar la lona o robarte mercancía", abunda. Por suerte, ella nunca sufrió un robo.

Muchos kilómetros...

Trabaja por cuenta propia colaborando con la agencia de transportes Cárcava, realizando rutas por toda España, sobre todo hacia Catalunya, Valencia, Castilla-La Mancha y Andalucía.

Transporta mercancías muy variadas, desde productos alimentarios hasta materiales de obra, y pasa entre siete y diez horas al volante según la jornada, siempre respetando los límites del tacógrafo. Intenta organizarse para parar en lugares seguros, ya que existen riesgos de robos en carretera, aunque ella nunca ha tenido ningún problema.

En cuanto a los ingresos, comenta que le permiten cubrir todos los gastos del vehículo y vivir con tranquilidad. Además, destaca que cada vez es más habitual encontrarse con otras mujeres en el sector y que, en su experiencia, siempre ha recibido apoyo y respeto por parte de sus compañeros.