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La letra pequeña de las pensiones: el 43% del aumento vuelve al Estado

La subida de pensiones parece real, aunque nuestros bolsillos no lo notarán tanto

Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, sobre si los jóvenes cobrarán una pensión: "La caja no se ha roto"

Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, sobre si los jóvenes cobrarán una pensión: "La caja no se ha roto" / SPORT.es

David Cruz

David Cruz

Finalmente parece que el Gobierno conseguirá sacar adelante la revalorización de las pensiones conforme al IPC tras una primera negativa en el Congreso de los Diputados. Y por lo que se ha analizado, tendrá un efecto mucho más limitado en el bolsillo de miles de pensionistas de lo que sugieren las cifras oficiales.

Según cálculos difundidos por la prensa económica y respaldados por expertos fiscales, hasta el 43% del incremento terminará regresando al Estado en forma de impuestos.

¿Por qué Hacienda se puede quedar hasta un 43% de la revalorización de las pensiones?

El motivo principal lo encontramos en el impacto del IRPF. Al aumentar la cuantía de la pensión, muchos perceptores superan determinados umbrales fiscales o ven incrementada su base imponible, lo que provoca una mayor retención por parte del Ministerio de Hacienda.

En la práctica, se trata de una subida diseñada para proteger el poder adquisitivo frente a la inflación y que se transforma en una vía adicional de recaudación, al menos de forma parcial.

Los técnicos de Hacienda subrayan que este efecto es especialmente visible en pensiones bajas que ya tributaban antes de la revalorización. En estos casos, de cada 100 euros adicionales percibidos al año, entre 40 y 43 euros pueden acabar en Hacienda, reduciendo significativamente el beneficio real para el pensionista.

El problema se agrava por la falta de actualización de los mínimos exentos y de los tramos del IRPF conforme a la inflación. Mientras las pensiones se revalorizan de forma automática, el sistema fiscal no acompaña esos cambios: el contribuyente paga más impuestos sin haber ganado realmente poder adquisitivo.

Así las cosas, desde varios ámbitos se exige una corrección fiscal que permita a los pensionistas notar de verdad esta revalorización de las pensiones, y no perder hasta un 43% del aumento en el IRPF.