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Jubilarse con 63 años está bien, pero puede salir caro: la Seguridad Social reduce hasta un 28% la pensión a quienes se jubilan a esta edad

La jubilación anticipada sigue siendo una opción para muchos trabajadores, pero hacerlo antes de la edad ordinaria puede implicar importantes recortes económicos mes a mes

Imagen de un jubilado

Imagen de un jubilado

Ramón Gutiérrez

Ramón Gutiérrez

Muchos trabajadores llevan años imaginando el mismo momento: dejar atrás despertadores, jornadas interminables y la presión diaria del trabajo para empezar una etapa más tranquila.

Por eso, la posibilidad de adelantar la jubilación y empezar a cobrar la pensión antes de la edad ordinaria se ha convertido en una de las opciones más deseadas para quienes sienten que ya han cumplido con décadas de esfuerzo laboral. Sin embargo, no es una decisión tan sencilla como parece, y tampoco está al alcance de cualquiera.

Jubilarse antes de tiempo no parece tan sencillo como parece

La Seguridad Social contempla distintas fórmulas de jubilación anticipada, pero todas exigen cumplir ciertos requisitos relacionados con los años cotizados y la situación laboral de cada persona.

Además, adelantar el retiro supone asumir coeficientes reductores que pueden rebajar la cuantía mensual de la prestación durante toda la jubilación.

Un grupo de jubilados jugando a cartas en un parque.

Un grupo de jubilados jugando a cartas en un parque. / EP

La jubilación anticipada permite retirarse antes de alcanzar la edad ordinaria, aunque las condiciones cambian según el motivo por el que se solicite.

En el caso de la modalidad voluntaria, los trabajadores pueden adelantar hasta dos años su retiro, siempre que hayan cotizado al menos 35 años y cumplan con el requisito de que dos de esos años se encuentren dentro de los 15 anteriores a la solicitud.

Además, quienes hayan acumulado 38 años y seis meses de cotización podrán acceder a esta opción desde los 63 años. Distinta es la situación de la jubilación anticipada involuntaria, pensada para quienes han perdido su empleo por causas ajenas a su voluntad.

Esta modalidad permite adelantar la jubilación hasta cuatro años respecto a la edad legal, lo que abre la puerta a retirarse a los 63 años con un mínimo de 33 años cotizados. También se exige haber trabajado al menos dos años dentro de los últimos 15 y estar inscrito como demandante de empleo antes de iniciar el trámite.