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TRABAJO

Jorge (23 años), agricultor de Aldea del Rey: "Mi madre no está de acuerdo con mi trabajo, pero aun así me apoya"

Este joven ha decidido dedicarse a la agricultura tras graduarse en Educación Primaria, a pesar de las dudas de su familia.

Jorge, joven agricultor

Jorge, joven agricultor

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Álex Pareja

Álex Pareja

Jorge Romero, un joven de 23 años de Aldea del Rey, en Ciudad Real, ha decidido apostar por el campo justo después de terminar el grado en Educación Primaria. Aunque su madre preferiría que compaginara la docencia con la agricultura, él tiene claro que quiere dedicarse por completo a trabajar la tierra en su pueblo, una decisión que, pese a las dudas familiares, cuenta con su apoyo.

Del aula al campo

Tal y como desveló en El Español, Jorge acaba de graduarse en Educación Primaria en Córdoba, pero su intención es centrarse ahora en la agricultura y convertirse en agricultor de pleno derecho en su tierra natal. Él mismo resume este paso como una especie de doble logro: por un lado, ha completado una carrera universitaria; por otro, ha iniciado oficialmente su vida como agricultor.

Su idea no es abandonar los estudios, sino trasladar su conocimiento al campo. De hecho, considera que tener formación superior puede complementar muy bien la actividad agraria, algo que él ve casi como una ventaja competitiva. Para este joven, la agricultura no es un plan de segunda, sino una elección consciente y una forma de vida que encaja con lo que quiere construir.

La postura de su madre

Uno de los detalles que más ha llamado la atención de su historia es la reacción de su madre. Según cuenta, ella no está de acuerdo con que deje de lado la posibilidad de compaginar sus labores en la tierra con el mundo de la docencia, pero aun así le apoya en su decisión.

Esa mezcla de discrepancia y respaldo muestra una situación muy frecuente en el campo: muchas familias valoran la agricultura, pero al mismo tiempo preferirían que sus hijos optaran por un camino que perciben como más estable o menos exigente.

Jorge, sin embargo, no parece sentirse frenado por esa diferencia de opinión. Al contrario, explica que su madre quiere lo mejor para él y que ese apoyo, aunque con reservas, le basta para seguir adelante. La clave está en que no ve la agricultura como un parche, sino como una elección de presente y de futuro.

Una veintena de personas con autismo se forman en agricultura y elaboración de conservas con la colaboración de la Universidad de Vigo en el centro Castro Navás de la Fundación Menela, en Priegue ( Nigrán). TEA. AUTISMO. TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA. INSTALACIONES

Una veintena de personas con autismo se forman en agricultura y elaboración de conservas con la colaboración de la Universidad de Vigo en el centro Castro Navás de la Fundación Menela, en Priegue ( Nigrán). TEA. AUTISMO. TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA. INSTALACIONES / Marta G. Brea / FDV

Agricultura con estudios

El joven defiende que estudiar una carrera complementa muchísimo la agricultura, hasta el punto de que lo considera un 99% útil para su trabajo. Esa idea rompe con la imagen clásica del campo como un oficio desconectado de la formación académica: hoy, llevar una explotación implica conocimientos técnicos, gestión, planificación y capacidad para adaptarse a un sector que cambia con rapidez.

En ese sentido, su perfil encaja con una nueva generación de agricultores que no reniega de la formación universitaria, sino que la integra en su vida profesional. Para Jorge, la educación no está reñida con el trabajo agrario; al contrario, puede ser una herramienta para hacerlo mejor.