Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

SOCIEDAD

Hacienda logra una cifra histórica de ingresos, pero la recaudación futura del IRPF no luce tan prometedora

Se jubilan españoles con sueldos altos, entran a trabajar inmigrantes con sueldos bajos, y cada vez hay más pensiones que cobrar

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España / EDATV News

Ronald Goncalves

Ronald Goncalves

En 2024, la Agencia Tributaria de España logró una cifra histórica de recaudación con 592.000 millones de euros, suponiendo un crecimiento del 7,3% que fue impulsado por la inflación y la creación de empleo, pero las bases que permitieron tal logro están empezando a mermar.

De acuerdo con la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), el modelo estructural que permite la efectividad de la recaudación española se debilitará de cara a los años venideros, principalmente por el envejecimiento de la población y la baja productividad de la mano de obra entrante.

En este sentido, el profesor Romero-Jordán explica que la composición de los contribuyentes está cambiando a peor para Hacienda, pues se jubilan españoles con sueldos altos y entran a trabajar inmigrantes con sueldos bajos, sumado al hecho de que cada vez hay más pensionistas.

Por cuenta propia, la inmigración no puede sostener el Estado de bienestar, sobre todo porque la población extranjera se concentra en sectores de reducido valor añadido como los servicios o la agricultura, lejos del aproximado 11% que se emplea en la industria con mejores condiciones y estabilidad.

Según comparte Funcas, los inmigrantes que vienen de América y África percibieron un salario 34% menor que los trabajadores españoles (18.838 euros anuales contra 28.662), lo que implica que el aporte al IRPF es considerablemente menor y, en consecuencia, dificulta la financiación pública.

Se necesitaría alrededor de un trabajador inmigrante por cada nueva pensión de jubilación para mantener la recaudación de IRPF inalterada”, señala Funcas. Pese a que, para 2023, la presencia de más de 640.000 inmigrantes cubre la exigencia planteada, esta no concibe la presencia de más problemas de relevancia como el acceso al mercado de la vivienda o la sanidad.

Además, en las dos próximas décadas, una fracción considerable de los inmigrantes que llegaron a España antes de 2010 se convertirá en pensionista, aumentando la responsabilidad del sistema por su obligación de cubrir nuevas prestaciones en un contexto de presión demográfica máxima.

“El viento de cola que hoy infla la recaudación podría detenerse si no se aborda el problema de la productividad y se asume que el relevo generacional actual conlleva una merma en la potencia fiscal del trabajo”, sentencian los expertos.