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La Guardia Civil alerta de un nuevo problema con las nuevas balizas V-16

Nuevas balizas V-16: la polémica sigue y la DGT confirma que tendrán que pasar una inspección cada cierto tiempo

Nuevas balizas V-16: la polémica sigue y la DGT confirma que tendrán que pasar una inspección cada cierto tiempo

Xavi Espinosa

Xavi Espinosa

Las balizas parecen ser el tema de conversación del 2026. Tras la nueva medida de la DGT, que implementaba estos dispositivos, llamados a sustituir a los tradicionales triángulos de señalización en las carreteras españolas, solo han traído más que quejas. Aunque su objetivo es mejorar la seguridad vial, los agentes han detectado ciertos aspectos que conviene tener en cuenta para evitar riesgos innecesarios.

La Guardia Civil ha alertado de que esta innovación también está siendo utilizada con fines delictivos. Según advierten los agentes, la información de geolocalización emitida por algunas incidencias está siendo aprovechada por grupos organizados para llevar a cabo estafas. Se trata de las conocidas como “grúas pirata”, que detectan o interceptan los avisos de emergencia y acuden rápidamente al lugar del incidente antes que el servicio oficial contratado por el conductor.

La nueva estafa en España

El problema surge cuando estas redes consiguen acceder a los datos de ubicación mediante técnicas de vigilancia de comunicaciones o seguimiento de alertas. Con esa información, se desplazan con gran rapidez hasta el punto exacto donde se encuentra el vehículo averiado, utilizando en muchos casos camiones y uniformes que imitan a los de empresas legales para no levantar sospechas.

En una situación de nerviosismo y urgencia, muchos conductores aceptan la ayuda pensando que su aseguradora ha respondido con rapidez. El fraude se descubre más tarde, cuando el vehículo ya ha sido trasladado y los supuestos operarios exigen cantidades elevadas de dinero en efectivo para liberarlo, a menudo en talleres no autorizados.

Además del perjuicio económico, la Guardia Civil subraya que estas prácticas también ponen en riesgo la seguridad vial. Las grúas ilegales suelen ignorar los protocolos básicos durante la retirada del vehículo, lo que puede provocar nuevas situaciones de peligro para otros usuarios de la vía y para el propio conductor afectado.

Las recomendaciones del estado

Para evitar caer en este tipo de engaños, las autoridades recomiendan actuar con prudencia tras activar la baliza V-16. Es esencial contactar directamente con la compañía aseguradora por los canales oficiales y confirmar qué servicio de asistencia ha sido asignado. Si llega una grúa, el conductor debe solicitar siempre una acreditación profesional y comprobar que coincide con la información facilitada por el seguro.

Otro indicio claro de fraude es la forma de pago. Las empresas legítimas no suelen pedir dinero en el momento ni presionar para llevar el coche a un taller concreto sin consentimiento. Cualquier exigencia de pago inmediato o comportamiento insistente debe considerarse sospechoso y motivo para rechazar el servicio.

Pese a estos incidentes, la Guardia Civil y la DGT insisten en que las balizas V-16 siguen siendo una herramienta fundamental para salvar vidas. Las autoridades trabajan en reforzar la seguridad de las comunicaciones para evitar accesos indebidos, al tiempo que recuerdan que la información y la vigilancia ciudadana son claves para que esta tecnología cumpla su objetivo sin convertirse en una oportunidad para los estafadores.