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ECONOMÍA

Golpe al bolsillo: la OMS propone encarecer alcohol, tabaco y bebidas azucaradas un 50%

El objetivo es reducir el consumo de estos productos contraproducentes para la salud

Estanterías de bebidas alcohólicas en un comercio.

Estanterías de bebidas alcohólicas en un comercio.

David Cruz

David Cruz

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y prácticamente todos los expertos en medicina están de acuerdo: el alcohol, el tabaco y las bebidas azucaradas son contraproducentes para la salud y limitar o prohibir su consumo ayudaría a reducir la incidencia de numerosas enfermedades mortales, tales como cáncer, patogolías cardíovasculares y otras cuestiones.

Sin embargo, la sociedad se ha acostumbrado a consumir alcohol, tabaco y refrescos azucarados sin pensar en sus consecuencias, razón por la que la OMS insta a los gobiernos a tomar medidas para controlar su consumo.

Una de las medidas más polémicas que propone la OMS es incrementar los impuestos al tabaco, el alcohol y las bebidas azucaradas en 2025 un 50%, con el objetivo de instaurar este aumento impositivo de cara a los próximos 10 años a través de una iniciativa conocida como '3 para 35'.

Desde el organismo supranacional han comentado este miércoles que "buscamos revitalizar los impuestos sanitarios como herramienta poderosa para reducir el consumo nocivo, salvar vidas y generar ingresos públicos vitales".

¿En cuánto dinero se traduciría un encarecimiento del 50% de los precios del alcohol, tabaco y refrescos azucarados? Según cálculos provisionales de la OMS, hablamos de ingresos medios anuales de 740.000 millones de dólares, o lo que es igual, el 0,75% del PIB a nivel mundial.

Jeremy Farrar, subdirector general, Promoción de la Salud y Prevención y Control de Enfermedades de la OMS, ha explicado que los impuestos son fundamentales en el campo de la salud: "una herramienta muy eficaz para reducir el consumo de productos nocivios, al mismo tiempo que generamos ingresos que los gobiernos pueden emplear en salud, educación y protección social".

De momento, estamos únicamente ante una propuesta que se debatirá entre los estados miembros de la OMS. Y probablemente no termine siendo aplicable a todos los países, aunque algunos sí que la tengan en cuenta.