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El Gobierno lo confirma: adjudica el contrato para el plan de almacenamiento energético en el embalse de Navamuño

La Dirección General del Agua adjudicó el contrato para el programa de almacenamiento, liderado por TYPSA, con el objetivo de planificar y estructurar proyectos en un plazo de dos años

María Jesús Montero y el presidente Pedro Sánchez salen del último Pleno del Congreso de la exvicepresidenta.

María Jesús Montero y el presidente Pedro Sánchez salen del último Pleno del Congreso de la exvicepresidenta. / Eduardo Parra / Europa Press

Xavi Espinosa

Xavi Espinosa

El gran apagón ocurrido el 28 de abril de 2025 dejó una lección clara en muchas casas: cuando falla el suministro eléctrico, no solo desaparece la luz, también se detienen servicios esenciales como ascensores, comercios y parte de las infraestructuras básicas. En aquel momento, Red Eléctrica explicó que la recuperación del servicio se realizó de forma progresiva por zonas hasta que, ya de madrugada, todas las subestaciones volvieron a estar operativas.

Con ese episodio aún presente, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha dado un paso importante en uno de los pilares de la transición energética: el almacenamiento. Dentro del borrador del Programa Nacional de Almacenamiento Hidráulico de Energía aparece el embalse de Navamuño, en Salamanca, señalado como una de las iniciativas prioritarias para sistemas de bombeo.

Se desarrollarán estudios más detallados de cada proyecto

En cuanto a los avances administrativos, la Dirección General del Agua formalizó el 31 de marzo de 2026 la adjudicación del contrato para desarrollar este programa. Según los datos oficiales, el proyecto ha sido asignado a una unión temporal de empresas liderada por TYPSA junto con la consultora de Jesús Granell.

Es importante entender que este contrato no implica todavía la construcción de una central hidroeléctrica. Se trata de una fase previa destinada a planificar, estructurar los proyectos y dejar preparados los siguientes pasos administrativos. El plazo establecido para completar estos trabajos es de dos años.

Entre las primeras tareas previstas se encuentra la tramitación de la Evaluación Ambiental Estratégica del programa, un paso clave para ajustar el plan a los criterios del órgano ambiental. Posteriormente, se desarrollarán estudios más detallados de cada proyecto y se preparará el terreno para futuras licitaciones públicas.

En el caso de Navamuño, el borrador lo sitúa entre los proyectos prioritarios de bombeo puro. Se le atribuye una capacidad de almacenamiento de 2,24 GWh, un volumen estimado de 2,89 hectómetros cúbicos para el depósito superior y una potencia de 280 MW, con capacidad para generar energía durante unas ocho horas.

Un proyecto provisional

Dicho de forma sencilla, este tipo de instalación funciona como una gran batería de agua. Permite almacenar energía cuando sobra, por ejemplo, procedente de fuentes renovables, y liberarla en momentos de alta demanda, contribuyendo así a equilibrar el sistema eléctrico y evitar desperdicios energéticos.

No obstante, conviene matizar que la inclusión de Navamuño en este plan es todavía provisional. El propio documento indica que los proyectos pueden modificarse, sustituirse o incluso descartarse en función de los resultados de los estudios técnicos y ambientales. Por ahora, el proceso se centra en análisis, evaluaciones y toma de decisiones antes de cualquier posible ejecución futura.