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SALUD

La familia de un enfermo de Reus reclama que se apruebe su eutanasia tras dos años de negativas

Pere Puig, de 54 años, sufre una depresión severa crónica desde hace dos décadas y ha solicitado tres veces la ayuda para morir, amparado por la ley española

Pere Puig Ribas, vecino de Reus de 54 años que solicita la eutanasia.

Pere Puig Ribas, vecino de Reus de 54 años que solicita la eutanasia. / Sport

Mariona Carol

Mariona Carol

"Este gran sufrimiento que siente desde hace años no es vivir". Con estas palabras, Sara Puig, de 31 años, describía ante la Comissió de Garantia i Avaluació de Catalunya (CGAC) la situación de su padre, Pere Puig Ribas, vecino de Reus de 54 años y enfermo psiquiátrico.

La joven imploraba que se concediera la eutanasia a un hombre que, según su familia, vive en un estado de ansiedad, depresión y dolor constante desde hace más de veinte años.

Pere ha solicitado la eutanasia en tres ocasiones. Las dos primeras fueron rechazadas y ahora espera la resolución de la tercera, presentada en diciembre. "Tengo una depresión severa crónica resistente desde hace más de 20 años. Tengo ansiedad las 24 horas del día y ataques de pánico diarios", explica.

Deterioro físico y emocional

El paciente asegura que su degradación ha sido "diaria y devastadora" en los últimos tres años. Además del sufrimiento psíquico, padece dolor crónico, hipertensión y una pérdida de 10 kilos de masa muscular.

Vive con su hijo menor, Aleix, de 20 años, y cuenta también con el apoyo de su hija, sus dos hermanas, su mejor amigo y la entidad Dret a Morir Dignament (DMD), que han presentado escritos respaldando su petición.

La familia insiste en que Pere ha convivido con ideas suicidas durante décadas, pero que no desea morir de forma violenta: "Quiere hacerlo bien", explican.

Primer plano del paciente, abuelo y niño tomados de la mano en la cama del hospital

Primer plano del paciente, abuelo y niño tomados de la mano en la cama del hospital / Sport

Una ley que reconoce el sufrimiento psíquico

La Ley Orgánica 3/2021, que regula la eutanasia en España, contempla el sufrimiento psíquico derivado de enfermedades mentales como causa válida para solicitar la ayuda para morir.

Sin embargo, los datos muestran que estos casos encuentran más barreras que los de enfermedades físicas incurables.

Entre 2021 y 2024, en Catalunya se registraron 824 solicitudes de eutanasia, de las cuales solo 33 correspondían a enfermedades mentales. Finalmente, solo cinco fueron aprobadas, un 1,38% del total.

Los expertos señalan que la dificultad radica en evaluar la capacidad de hecho del paciente, su aptitud para entender y decidir, y en determinar si el deseo de morir es un síntoma de la propia enfermedad o una decisión autónoma y persistente.

Tratamientos fallidos y dependencia farmacológica

Pere muestra informes médicos que acreditan su situación. Afirma ser intolerante a 15 fármacos distintos y haber probado "todas las terapias posibles", tanto convencionales como alternativas. Entre los tratamientos prescritos figura la esketamina, un fármaco reservado para depresiones resistentes con ideación suicida aguda, pero tampoco lo toleró.

Actualmente solo consume benzodiacepinas y analgésicos, a los que reconoce haber desarrollado dependencia. "La comisión admite que tengo un sufrimiento crónico intratable, pero dicen que mi depresión no es imposibilitante", lamenta.

Un proceso burocrático complejo para los pacientes psiquiátricos

Según Montserrat Sala, médica jubilada y voluntaria de DMD, los enfermos mentales encuentran más trabas en el proceso de la Prestación de Ayuda para Morir (PRAM). En países como Bélgica o Países Bajos, donde la eutanasia está regulada desde hace dos décadas, solo entre el 2,5% y el 3% de los casos corresponden a enfermedades mentales.

Sala subraya que la evaluación debe garantizar que el deseo de morir no sea fruto de un episodio agudo ni de presiones externas. "Una cosa es evitar un suicidio en una persona joven, y otra un deseo de muerte tras 20 años de depresión refractaria", matiza.

La CGAC reconoce la complejidad del caso

El oncólogo Albert Tuca, presidente de la CGAC, admite que estos expedientes son especialmente delicados. Recuerda que la ley exige que el sufrimiento sea persistente, que no existan posibilidades razonables de mejoría y que el paciente mantenga un grado suficiente de autonomía.

"Son casos muy complicados, que abordamos con muchísima prudencia", afirma.

Cinco eutanasias por enfermedad mental en Catalunya

Las cinco eutanasias aprobadas en Catalunya por causas psiquiátricas entre 2021 y 2024 correspondieron a depresión grave refractaria (tres casos), un trastorno afectivo del ánimo y una anorexia nerviosa. En el informe estatal de 2024, estas situaciones aparecen agrupadas bajo "otras enfermedades", sin desglose específico.

"Esto se ha de acabar de una manera o de otra"

Mientras espera la resolución de su tercera solicitud, Pere asegura que no volverá a presentar otra. "Esto se ha de acabar de una manera o de otra", afirma con cansancio.

Su familia, mientras tanto, insiste en que no piden nada más que el derecho que reconoce la ley: que Pere pueda dejar de sufrir.