Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Salud

Una experta en microbiota advierte: el error que cometes cada fin de semana y que arruina tu ritmo circadiano

Sara Marín es divulgadora y expone por qué no ayuda dormir más solo el fin de semana

La doctora Sara Marín.

La doctora Sara Marín.

David Cruz

David Cruz

La doctora y divulgadora Sara Marín ha lanzado una advertencia clara sobre uno de los hábitos más extendidos: dormir mucho más los fines de semana para 'recuperar' el sueño perdido.

Durante su última intervención en el podcast 'Tus amigas las hormonas', explicó que alterar de forma brusca la hora de despertarse desajusta el ritmo circadiano: "si te levantas todos los días a las ocho y el fin de semana a las una del mediodía, tu cuerpo tarda tres días en recuperar el ritmo", aseguró.

Según la especialista, el descanso no funciona como una cuenta bancaria. Dormir cuatro o cinco horas más un día no compensa el déficit que nuestro organismo acumula durante la semana.

El cuerpo necesita cierta regularidad para mantener equilibradas hormonas como la melatonina y el cortisol, esenciales para regular el ritmo circadiano tan importante en el sueño mientras dormimos.

Además, Sara Marín recordó un error de lo más frecuente que también complica y mucho dormir bien: cenar tarde. "La insulina y la melatonina son enemigas. Si está la una, la otra no", explicó en el podcast.

Cuando el organismo se encuentra digiriendo, no está en condiciones óptimas para iniciar un sueño profundo y reparador, por eso es recomendable cenar pronto y dormirse una vez la digestión se ha culminado, teniendo en cuenta que necesitamos entre 7 u 8 horas de sueño diarios.

La recomendación es clara: mantener horarios estables, intentar cenar antes de las nueve y no variar en exceso la hora de despertarse, incluso en fines de semana. Pequeños cambios en la rutina pueden marcar la diferencia entre un descanso reparador y una semana arrastrando cansancio.

Si tienes problemas de sueño, es muy posible que se deban precisamente a esta falta de horarios que muchas veces imponemos por culpa de la rutina y de las obligaciones.