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Entró en vigor: la Ley de Bienestar Animal confirma las excepciones a la prohibición de enterrar mascotas por cuenta propia

Los cadáveres de animales domésticos deben gestionarse a través de canales autorizados

Según el Ministerio de Derechos Sociales y Consumo, uno de cada tres hogares tiene al menos una mascota

Según el Ministerio de Derechos Sociales y Consumo, uno de cada tres hogares tiene al menos una mascota / Superpet

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David Cruz

David Cruz

Seguro que ya sabéis que se encuentra en vigor la Ley de Bienestar Animal, una normativa que ha reforzado las obligaciones de los propietarios de animales de compañía, incluyendo qué hacer cuando una mascota fallece.

Aunque durante décadas era una práctica muy habitual en zonas rurales, enterrar perros o gatos en terrenos particulaes está prohibido en la mayor parte de España y su práctica puede incurrir en importantes sanciones económicas.

La normativa vigente en estos momentos establece que los cadáveres de animales domésticos deben gestionarse a través de canales autorizados. El objetivo es evitar riesgos para la salud pública y al mismo tiempo, proteger el medioambiente.

Un problema asociado a esta práctica es la descomposición de los restos, que puede contaminar el suelo agrario, afectar a cursos de agua como ríos y manantiales o favorecer la propagación de microorganismos que sean perjudiciales para el ser humano.

Perros

Perros / Sport.es

Sin embargo, la legislación contempla algunas excepciones concretas. Algunas comunidades autónomas pueden autorizar procedimientos especiales en entornos rurales, siempre bajo control administrativo y cumpliendo estrictos requisitos sanitarios.

Estas autorizaciones son excepcionales y no se aplican, por lo general, ni a perros, ni a gatos ni a otras mascotas o animales de compañía.

Desde las autoridades recuerdan que cualquier decisión relacionada con la gestión de un animal fallecido debe ajustarse a la normativa autonómica correspondiente. Por ello, recmiendan consultar previamente con un veterinario o con los servicios municipales antes de proceder con el enterramiento.

Ojo, que esto no es solo un consejo. Dependiendo de la gravedad de la infracción y del riesgo sanitario generado, las multas pueden alcanzar los 60.000 euros en algunos supuestos contemplados en la normativa. Así que mucho cuidado, y sobre todo, respeto a la salud pública.