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Entra en vigor la Ley: Prohibido dejar animales sueltos o en condiciones de causar daños en lugares públicos

La normativa vigente prohíbe dejar animales sueltos en espacios públicos, responsabilizando a los dueños de cualquier daño que puedan causar sus mascotas, con posibles sanciones económicas

Este sencillo truco puede evitarle mucho dolor a nuestras mascotas.

Este sencillo truco puede evitarle mucho dolor a nuestras mascotas. / Faro de Vigo

Xavi Espinosa

Xavi Espinosa

La Ley 7/2023 de Bienestar Animal, en vigor, prohíbe expresamente dejar animales sueltos o sin supervisión en espacios públicos, parques, jardines y lugares de acceso público. Los dueños deben llevar perros atados y controlados, responsabilizándose de cualquier daño, siendo posible sanción económica según ordenanzas municipales. 

Esta normativa busca garantizar unas condiciones dignas para perros, gatos y hurones, estableciendo derechos básicos para su cuidado y promoviendo una convivencia responsable entre personas y animales.

Lista de prohibiciones

La ley no solo reconoce a los animales como seres sintientes, sino que también fija una serie de obligaciones para quienes conviven con ellos. Entre estas responsabilidades se incluyen proporcionar alimentación adecuada, atención veterinaria y un entorno seguro, evitando cualquier forma de maltrato o abandono.

Además de las obligaciones, la normativa establece una lista de prohibiciones destinadas a prevenir situaciones que puedan poner en riesgo tanto a los animales como a las personas. Estas limitaciones buscan reducir accidentes, proteger el entorno natural y asegurar el bienestar general de la sociedad.

Uno de los puntos más relevantes se refiere al control de las mascotas en espacios públicos o privados de acceso público. La ley indica que no se puede permitir que los animales estén sueltos si existe la posibilidad de que causen daños, especialmente en zonas sensibles como parques naturales o áreas donde haya ganado.

Esta medida tiene como objetivo evitar conflictos, proteger la fauna y flora, y garantizar la seguridad de otros ciudadanos. También fomenta una mayor responsabilidad por parte de los propietarios, quienes deben asegurarse de que sus mascotas estén siempre bajo control.

De 500 a 200.000 euros

El incumplimiento de estas normas puede conllevar sanciones económicas importantes. Las multas oscilan entre 500 y 10.000 euros en el caso de infracciones leves. Cuando se trata de faltas graves, la sanción económica puede ascender hasta los 50.000 euros. En situaciones extremas, consideradas como infracciones muy graves —por ejemplo, provocar la muerte de un animal o entrenarlo para peleas—, las penalizaciones pueden alcanzar los 200.000 euros según la normativa vigente.

En los casos considerados graves, las sanciones pueden alcanzar cifras elevadas, reflejando la importancia que la ley otorga al bienestar animal. Las infracciones muy graves, como causar la muerte de un animal o utilizarlo para peleas, se castigan con las penalizaciones más altas.