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28 de diciembre

Día de los Santos Inocentes: El horrendo origen de la festividad y el motivo por el que se gastan bromas

El día del año donde las bromas están aceptadas tiene un origen mucho más macabro de lo que las inocentadas de hoy muestran

El clásico monigote del Día de los Santos Inocentes.

El clásico monigote del Día de los Santos Inocentes.

Pol Langa

Pol Langa

Hoy es 28 de diciembre de 2024, es decir, es el Día de los Santos Inocentes, una fecha en la que tradicionalmente se han permitido las bromas incluso en entornos donde la seriedad y confiabilidad no se discute, como los medios de comunicación. Durante el día es posible que como lector veas alguna que otra noticia falsa escrita a propósito como guiño a la jornada.

La imagen icónica del día es una persona paseando por la calle con el típico monigote recortado de papel pegado en la espalda, conocido como llufa, al menos en Catalunya. Este elemento inicialmente era una hoja de lechuga o una piel de conejo que los más pequeños recogían de los restos que habían caído al suelo en los mercados de los pueblos y ciudades y se los colocaban en la espalda a los más despistados.

La festividad tiene años de tradición, como se puede ver en esta foto de 1981.

La festividad tiene años de tradición, como se puede ver en esta foto de 1981. / Dani Duch/Pedres de Girona

El origen del término llufa hace referencia a un ser mitológico relacionado con el viento y, de hecho, en catalán esta es una manera posible de referirse a una flatulencia silenciosa.

En el pasado era habitual que en los oficios los aprendices sufrieran numerosas bromas por parte de sus superiores, quienes les mandaban hacer tareas de muy difícil solución o, directamente, imposibles.

Origen del Día de los Santos Inocentes

Aunque a día de hoy este es un día festivo donde el humor impera y las bromas se gastan como norma no escrita durante toda la jornada, su origen es mucho más oscuro de lo que se refleja en la actualidad.

Esta es una fiesta cuyos orígenes se encuentran en las bases de la religión cristiana y refleja un pasaje bíblico sanguinario y macabro: la matanza de los niños menores de dos años que el rey Herodes mandó realizar en la ciudad Belén, en Judea, a la que se conoce como la matanza de los Inocentes, de donde proviene tanto el nombre de la festividad, como el de las 'inocentadas', que sirven para conmemorar esa escena que tuvo lugar un 28 de diciembre, según la Iglesia.

Representación pictórica de la matanza de los niños encomendada por Herodes.

Representación pictórica de la matanza de los niños encomendada por Herodes. / RTVE

El objetivo del monarca era terminar con la vida del recién nacido niño Jesús y terminar así con las especulaciones sobre una futura usurpación del trono cuando este creciese.

Esta historia aparece en el Nuevo Testamento, concretamente en el Evangelio de Mateo (Mt 2,16-18), aunque algunos expertos apuntan a que se trata más bien de una leyenda que de algo que sucediera realmente, con el objetivo de glorificar la figura del niño Jesús, destacando la importancia y el respeto que generaba en gobernantes incluso siendo un bebé y para destacarle como 'héroe de la humanidad'.

Según los expertos, aunque esos niños asesinados por Herodes no fueran cristianos, se les considera como los primeros mártires de la religión y su muerte, como un bautismo de sangre. Por eso, son considerados santos y dan su nombre a una festividad que viene de muchos años de tradición.