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COLECCIONISMO

Cuidado con tirar el dinero: el truco para limpiar una moneda antigua y que no caiga su valor

El estado en el que se encuentre es un factor que puede determinar su precio de venta

Limpiar monedas

Limpiar monedas

Ramón Baylos

Ramón Baylos

El mundo de la numismática es uno de aquellos capaces de generar anécdotas inverosímiles, sobre todo, a raíz del precio al que se revenden algunas monedas antiguas. En este sentido, hay varios factores que determinarán el valor que tengan dentro de este sector del coleccionismo.

Hablamos, concretamente, del número de las mismas que se acuñase en su momento o de si cuentan con un error de fabricación, pero también del estado y el aspecto general en el que se encuentren.

Para ello, es muy importante saber cuáles son los pasos a seguir de cara a limpiarlas sin estropearlas por el camino. Y es que, para poder hacerlo sin contratiempos, hay que tener en cuenta cuál es el procedimiento exacto.

Para empezar, el primer dato crucial a saber está vinculado a que nunca hay que utilizar productos químicos para limpiar este tipo de monedas. Hacerlo podría generar desperfectos sobre su superficie, haciendo que su precio de venta se redujera de forma significativa.

En su lugar, lo que los expertos recomiendan usar es una mezcla de agua tibia destilada con unas gotas de jabón de ph neutro. De esta manera, bastará con que sumerjamos la moneda durante unos segundos y, al sacarla, tratemos de quitar la suciedad con la yema de los dedos.

Es importante llevar a cabo esta última acción con sumo cuidado y tratar de evitar cepillos, estropajos u otros utensilios que pudieran rayar la cara de la moneda. Para secarla, bastaría con tocarla ligeramente con un paño suave.

Ahora bien; hay que tener en cuenta que una moneda que esté algo sucia puede ser más valiosa que una recién lavada que haya quedado con desperfectos a causa del proceso, por lo que es importante valorar si nos merece la pena limpiarla o no.

En cualquier caso, lo mejor que podemos hacer si sospechamos que tenemos una moneda valiosa entre las manos es llevarla a un profesional de la numismática para que la tase y nos recomiende cuáles serían los pasos a seguir desde ese momento.