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COLECCIONISMO

¿Conservas alguna de estas muñecas Barbie? Pueden llegar a pagar miles de euros por ellas

Las muñecas de Barbie son auténticas reliquias para algunos coleccionistas.

Muñeca Barbie de los años 60

Muñeca Barbie de los años 60

Álex Pareja

Álex Pareja

En muchas casas sigue guardada, casi por casualidad, una muñeca Barbie que durante años fue "sólo" un juguete más, pero la realidad es que hoy puede alcanzar cifras de vértigo entre los coleccionistas. La fiebre por lo vintage ha colocado a ciertos modelos clásicos en el punto de mira, hasta el punto de convertir una caja olvidada en el armario en un pequeño tesoro.

El fenómeno de las muñecas Barbie

Este hecho es especialmente llamativo con las Barbies de finales de los años 50 y 60, aquellas primeras versiones con bañador a rayas, peinado impecable y un estilo muy marcado por la moda de la época. Estas muñecas, que en su día costaban poco dinero, se han transformado en piezas de culto capaces de alcanzar miles de euros si cumplen una serie de condiciones muy concretas.

Para que las muñecas Barbie puedan venderse por miles de euros (en algunas ocasiones, hasta decenas), además del modelo concreto, debe tener una buena conservación, accesorios completos y, sobre todo, presencia de la caja original. Para los coleccionistas, ese conjunto intacto es la clave que separa un simple recuerdo de infancia de una auténtica joya.

Otro factor decisivo es la rareza. Ediciones limitadas, Barbies de aniversario, colaboraciones con diseñadores de alta costura o incluso modelos adornados con joyería real han ido ganando protagonismo en subastas y ventas especializadas.

Cuanto más específica y difícil de encontrar es la versión de la muñeca Barbie, mayor es el interés y más pujas despierta. De hecho, algunas muñecas diseñadas como piezas de lujo se concibieron casi más como objeto de colección que como juguete, y su cotización actual lo confirma.

Para quienes conserven Barbies de su infancia o de la de sus padres, el consejo es claro: revisar, identificar y documentar. Mirar el año marcado en el cuerpo, localizar accesorios, buscar cajas guardadas en armarios y, si se intuye que se trata de una edición especial o limitada, solicitar una tasación por parte de algún experto.